Foto: Myrabella · CC BY-SA 3.0
Senderismo y dificultad · nivel intermedio

Regla de Naismith.

Fórmula clásica para estimar el tiempo de marcha de una ruta de montaña: 1 hora por cada 5 km en llano + 1 hora adicional por cada 600 metros de desnivel positivo acumulado. Propuesta por el escocés William W. Naismith en 1892, sigue siendo una de las referencias clásicas del senderismo europeo.

Origen y formulación clásica

William Wilson Naismith (1856-1935) fue un alpinista escocés, impulsor en 1889 del Scottish Mountaineering Club (el Club de Montañeros de Escocia), del que se le considera padre fundador. En 1892, al reseñar en la revista del club una excursión de un día que hizo solo por Cruach Ardran, Stob Binnein y Ben More (16 km y 1.920 m de subida en seis horas y media), comprobó que el tiempo encajaba con una regla sencilla para estimar el tiempo de marcha que se ha mantenido durante más de un siglo como estándar internacional:

1 hora por cada 5 kilómetros en llano + 1 hora adicional por cada 600 metros de desnivel positivo acumulado.

Es decir: una ruta de 10 km con 600 m de subida = 2 h (los 10 km) + 1 h (los 600 m) = 3 horas estimadas de marcha. La regla solo cuenta el desnivel positivo; el descenso se asume incorporado en la velocidad de marcha en llano.

Aplicación práctica en una ficha de ruta

En las fichas de guíarutas tomamos el resultado de Naismith como tiempo de marcha, con solo paradas breves. El "tiempo total" añade las paradas, que en una jornada tranquila pueden alargarla un 50 % o más: descansos, fotografías, almuerzo y avituallamiento. Ejemplo de cálculo para Sant Jeroni (8,4 km · 627 m+):

  • Tiempo Naismith: 8,4 / 5 + 627 / 600 = 1,68 h + 1,045 h = 2 h 44 min en movimiento
  • Tiempo total con paradas razonables: 4 h 30 min

La forma de saber si la regla se ajusta a tu paso es medirte: la fórmula pide justo los dos datos que registra cualquier receptor GPS, el tiempo en movimiento y el desnivel acumulado. Con tres o cuatro salidas anotadas sabrás si tu ritmo real va por delante o por detrás de Naismith, y en qué proporción corregir los tiempos de las fichas. Los aparatos que llevan esa cuenta los comparamos en las guías de relojes GPS de montaña y de GPS de mano; para hacer la cuenta sin papel está la calculadora de Naismith.

Ajustes y limitaciones

Naismith funciona bien para senderistas de fondo medio en terreno limpio. Sus limitaciones:

  • Terreno técnico: pasos verticales, trepada con manos, crestas expuestas: la regla deja de servir y el tiempo lo marca la dificultad, no la pendiente.
  • Mochila pesada: la regla no tiene término de carga; la forma de tenerla en cuenta es medir el ritmo propio con esa mochila.
  • Nieve y hielo: con crampones o en nieve blanda la velocidad cae mucho, y ninguna corrección publicada dice cuánto.
  • Niebla densa o poca visibilidad: el ritmo se reduce por la atención necesaria.
  • Forma física variable: Naismith la pensó para caminantes en forma; cada persona se aparta de ella en una proporción que solo se conoce midiéndola en unas cuantas rutas.

Refinamientos: corrección de Aitken y función de Tobler

Sobre la base de Naismith se han propuesto refinamientos. La corrección de Aitken (1977) modula la velocidad según el tipo de terreno: 5 km/h en caminos, pistas y carreteras y 4 km/h en cualquier otra superficie (manteniendo en ambos casos la hora extra por cada 600 m de ascenso). La corrección de Tranter añade un coeficiente según la forma física del individuo.

El modelo más sofisticado es la función de Tobler (1993), una ecuación exponencial que calcula la velocidad de marcha en función de la pendiente instantánea del terreno — más preciso pero menos práctico para cálculo mental rápido. Algunos programas de cartografía la usan para estimaciones automáticas.

Por qué seguimos usando Naismith

Su virtud es la simplicidad mental. En un parking, antes de iniciar una ruta, con la cartografía en la mano y sin app, cualquier senderista puede calcular Naismith en 30 segundos: divide los kilómetros por 5, divide el desnivel por 600, suma. Esa estimación, aunque sea aproximada, es suficientemente buena para tomar decisiones (¿salgo ahora o espero a mañana?, ¿volveré antes del anochecer?) sin sacar el móvil.

Los horarios oficiales que se publican en España, como los del MIDE en Montaña Segura, siguen otro método (400 m de subida por hora, 5 km en llano por hora, y se suma el mayor de los dos más la mitad del otro), que además cuenta la bajada; en rutas normales el resultado suele quedar cerca del de Naismith, pero no es la misma fórmula.

Si quieres aplicar la fórmula sin sacar la calculadora, tenemos una calculadora Naismith con prosa explicativa y, para ajustar por pendiente cuando dispongas del perfil GPX, una calculadora Tobler complementaria.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta.

¿Cómo se calcula el tiempo de una ruta con la regla de Naismith?

El cálculo es deliberadamente sencillo para poder hacerlo de cabeza en el aparcamiento: divide los kilómetros del recorrido entre 5 y, por separado, divide el desnivel positivo acumulado en metros entre 600; después suma ambos resultados. Una etapa de 14 km con 900 m de subida, por ejemplo, da 14 ÷ 5 = 2,8 h más 900 ÷ 600 = 1,5 h, es decir 4 h 18 min en movimiento, todavía sin contar paradas.

Conviene recordar que la fórmula nació en unidades imperiales: Naismith hablaba de una hora por cada tres millas sobre el mapa y una hora extra por cada 2.000 pies de ascenso, de modo que la versión métrica de 5 km y 600 m es una conversión redondeada. Si dispones del perfil del GPX y quieres afinar por pendiente, la fórmula de Tobler suele dar una estimación más ajustada.

¿La regla de Naismith tiene en cuenta el descenso?

No de forma explícita. La versión original de 1892 solo suma el desnivel positivo y da por hecho que la bajada queda absorbida dentro de la velocidad media de marcha en llano. Funciona razonablemente en pendientes suaves, pero se queda corta cuando el descenso es prolongado o muy empinado, situaciones en las que la rodilla y la atención frenan tanto como una subida.

Por eso el escocés Eric Langmuir añadió en 1984 una corrección específica para bajadas: restar 10 minutos por cada 300 m de descenso en pendientes moderadas (entre 5° y 12°) y, al contrario, sumar 10 minutos por cada 300 m cuando la bajada supera los 12°. Es un matiz útil en rutas con descensos largos, donde Naismith a secas tiende a quedarse optimista.

¿Qué diferencia hay entre la regla de Naismith y la fórmula de Tobler?

La diferencia es el grado de detalle con que tratan la pendiente. Naismith aplica un único castigo lineal —una hora por cada 600 m de subida— sin importar si esos metros se ganan de golpe o repartidos, lo que la hace perfecta para un cálculo mental rápido pero algo tosca. La función de Tobler (1993), en cambio, es una ecuación exponencial que calcula la velocidad punto a punto en función de la pendiente instantánea del terreno, e incluso reconoce que una bajada muy suave se camina más rápido que el llano.

En la práctica, Naismith gana cuando no tienes más que el mapa y la cabeza, mientras que Tobler brilla cuando un programa de cartografía o un GPS dispone del perfil completo del recorrido y puede integrar la velocidad tramo a tramo.

¿Es fiable la regla de Naismith en terreno técnico, con nieve o niebla?

Conviene tomarla como una estimación de mínimos, no como una garantía. Naismith la propuso para "hombres en buena forma" en "excursiones fáciles"; en pasos de trepada, crestas expuestas, pedreras o nieve la velocidad real queda muy por debajo de la teórica, y ninguna corrección publicada dice cuánto. La niebla densa, además, obliga a ralentizar para no perder la traza.

En esas condiciones es más sensato apoyarse en una valoración global de la dificultad como el sistema MIDE y, sobre todo, ser conservador con los márgenes: añade tiempo, deja un horario de retorno claro y consulta la previsión y los avisos oficiales (AEMET, protección civil del parque) antes de salir. Ante condiciones invernales o de alta montaña, la prudencia y, si hace falta, un profesional de la montaña pesan más que cualquier fórmula.

¿Cuánto tiempo hay que añadir al cálculo de Naismith por las paradas?

La regla no incluye las paradas largas. Naismith la calibró con una jornada de seis horas y media que, según escribió, ya incluía "paradas cortas", pero el almuerzo, las fotografías, las dudas de orientación o el cansancio de la tarde hay que sumarlos aparte. Para obtener el tiempo total de una jornada hay que sumarle las paradas, y no existe un porcentaje que valga para cualquier grupo: ese tiempo cubre las paradas para beber y comer, las fotografías, el avituallamiento, las dudas de orientación y el ritmo más lento del final del día, cuando aparece el cansancio.

Como referencia, los horarios oficiales que se publican en España, como los del MIDE en Montaña Segura, siguen otro método, que además cuenta la bajada, y no incluyen paradas. La recomendación práctica es clara: calcula con Naismith, suma tu coeficiente de paradas y fija siempre una hora límite para dar la vuelta antes del anochecer.

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