Origen y nomenclatura
Los senderos GR (Grande Randonnée en su origen francés) son el escalón superior de la red europea de itinerarios balizados. La idea nació en Francia en 1947 con el Comité National des Sentiers de Grande Randonnée, origen de la actual federación francesa (1978), y se extendió por todo el continente a través de la European Ramblers Association (ERA). España adoptó el sistema en los años 70, gestionado primero por la Federación Española de Montañismo y hoy bajo coordinación de la FEDME.
El criterio operativo es claro: un sendero balizado de más de 50 kilómetros se cataloga como GR; entre 10 y 50 km es PR (Pequeño Recorrido); menos de 10 km, SL (Sendero Local). En España hay más de 21.000 kilómetros catalogados como GR, según la guía de senderos GR de Prames.
Balizamiento blanco-rojo
El balizamiento estándar de los GR son dos bandas paralelas, blanca arriba y roja abajo, pintadas sobre rocas, árboles o postes a la vista del caminante. Variaciones del balizamiento indican:
- Continuidad: dos bandas paralelas. «Sigues bien».
- Cambio de dirección: dos bandas formando un ángulo en la dirección a tomar.
- Dirección equivocada: dos bandas en cruz (X). «Por aquí no».
Las bandas se renuevan periódicamente por las federaciones territoriales (FEEC en Cataluña, FAM en Aragón, FADMES en Andalucía, FMM en Madrid, etc.). En zonas de Parque Nacional, el balizamiento puede combinar el código GR con el código propio del parque (p.ej. PR-PNPE 3 en Picos de Europa, que es a la vez parte del GR-202 catalogado por Asturias).
GR icónicos en España
- GR-1 «Sendero Histórico»: unos 1.250 km entre Sant Martí d'Empúries (Girona) y el Puerto de Tarna (León), por el Prepirineo y la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica.
- GR-7 «E-4 europeo»: es el tramo español del Sendero Europeo E-4, considerado el itinerario homologado más largo de Europa, que la Asociación Europea de Senderismo (ERA) mide en 12.070 km. Su tramo español, de 2.267 km, va de Puigcerdà a Tarifa y cruza Cataluña, la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía.
- GR-11 «Senda Pirenaica»: 850 km uniendo el Cantábrico (Hondarribia) con el Mediterráneo (Cap de Creus) por la vertiente sur del Pirineo.
- GR-15 «Senda Prepirenaica»: paralelo al GR-11 pero por las sierras prepirenaicas; en Aragón suma unos 240 km, de Pont de Suert al límite con Navarra, según la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM).
- GR-65: señaliza el Camino de Santiago en Navarra, de Saint-Jean-Pied-de-Port a Los Arcos, y, como GR 65.3, en Aragón.
- GR-92 «Sendero del Mediterráneo»: el itinerario costero catalán, parte del E-12, que une España con Croacia; su tramo español va de Portbou a Tarifa.
Cómo planificar un GR
Un GR completo se hace por etapas, durmiendo en los pueblos o albergues que jalonan el recorrido. Para planificar:
- Distancia diaria razonable: 18-25 km en montaña media, 25-30 km en llano. Más allá, la fatiga acumulada arruina la experiencia.
- Día de descanso cada 5-6 etapas, especialmente si el desnivel acumulado es alto.
- Topoguía oficial FEDME con la cartografía y los puntos de avituallamiento.
- Track GPX descargado offline — el balizamiento puede deteriorarse y la cobertura móvil falla.
- Reserva de albergues con antelación en alta temporada (julio-agosto en costa y Pirineo, Camino Francés todo el año).
Diferencia con otros senderos
Un GR es siempre balizado oficialmente por una federación adscrita a la FEDME y por tanto cumple los criterios técnicos del Manual de Señalización de Senderos. Una traza Wikiloc, una excursión de Centro Excursionista o un itinerario propuesto por una guía editorial no son GR a menos que estén catalogados oficialmente. El hecho de tener marcas blanco-rojo sobre rocas no convierte un sendero en GR — se requiere homologación.
Los GR que cruzan Europa
Varios senderos de Gran Recorrido españoles son a la vez tramos de un sendero europeo de largo recorrido, los llamados E-paths que la European Ramblers Association coordina entre países: el E-7, por ejemplo, se apoya en el GR 7 catalán, el GR 8 aragonés, el GR 10 y el GR 131 canario. Sobre el terreno el senderista solo ve las marcas blanco-rojo de siempre, pero el itinerario continúa más allá de la frontera. Están reunidos en la guía de senderos europeos que cruzan España.