El Turó de l'Home es el techo del Montseny: 1.706 metros que coronan, casi a la vista de Barcelona, el macizo más célebre de la cordillera Prelitoral catalana. Esta circular, el PR-C 208, recupera uno de los itinerarios excursionistas clásicos del valle de Santa Fe y encadena en una misma jornada las dos cumbres más altas del macizo —el propio Turó de l'Home y, a un paso, Les Agudes (1.705 m)— a través de uno de los bosques más bellos de toda Cataluña. Desde el Centro de Información Can Casades, junto al pequeño embalse de Santa Fe, el sendero se interna en un hayedo que en otoño se enciende, roza el meridional abetal de Passavets y va ganando altura entre fuentes hasta los pastos de cumbre. Son 11,5 kilómetros según la Diputació (11,15 medidos sobre la traza) y unos 827 metros de desnivel: una jornada completa, de dificultad media-alta según la Diputació. Arriba, el antiguo observatorio meteorológico del Turó de l'Home y, en los días limpios, los Pirineos recortados al norte.
El Montseny no es una montaña cualquiera. Fue la primera Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO en Cataluña (1978) y es parque natural desde 1987, cuando lo declaró la Generalitat, y debe su fama a un fenómeno casi único en la Península: en apenas unos kilómetros y unos pocos cientos de metros de altura, el bosque pasa del encinar y el alcornocal mediterráneos de las faldas al hayedo y el abetal centroeuropeos de las cumbres. El abetal de Passavets, que esta ruta roza al inicio y al final, es, según la Diputació, uno de los abetales más meridionales de la península ibérica, una reliquia de tiempos más fríos. Por eso el Turó de l'Home se siente, a ratos, como un trozo de Pirineo extraviado a una hora de la costa.
El gran hito de la ruta es la cumbre del Turó de l'Home y su observatorio meteorológico. La cima la mide el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya en 1.705,8 metros —redondeados a 1.706 m, la cifra que conviene retener frente a otras que circulan—, lo que la convierte en el punto más alto del macizo, con su gemela Les Agudes apenas 34 centímetros por debajo (1.705,44 m). En lo alto del Turó se levanta el antiguo observatorio meteorológico que Eduard Fontserè inauguró en 1932 y que dejó de tomar datos en 2001 (hoy los recoge una estación automática a unos 350 metros); junto a la cima quedan además las antenas y las instalaciones militares para las que se abrió la carretera en los años setenta, y sus siluetas marcan la cumbre desde lejos. La panorámica abarca de la Costa Brava al Pirineo, pasando por Montserrat y la llanura del Vallès.
Conviene tomarse en serio el carácter de la ruta. La Diputació de Barcelona, que la señaliza y la describe, la cataloga de dificultad media-alta, sin detallar el motivo: pesan los 11,5 kilómetros, unos 827 metros de desnivel y la variante a Les Agudes, una cumbre abrupta según el ICGC que pide pisar con cabeza, sobre todo con niños, con perro o con roca mojada. Quien quiera acortar puede renunciar a Les Agudes y subir solo al Turó de l'Home. En cuanto al acceso, los fines de semana y festivos del 10 de octubre al 8 de diciembre de 2026 el Parque canaliza los coches hacia un punto de acogida a la entrada de Fogars de Montclús, justo en pleno apogeo del color otoñal: los aparcamientos de Santa Fe son pequeños y se llenan pronto, así que en esas fechas lo sensato es subir en el Bus Parc desde Sant Celoni.