Guía de temporada · verificada el 14 de agosto de 2026

Dónde ver grullas: lo que dicen los censos

Hay pocos espectáculos de fauna en España tan accesibles como este. No hace falta madrugar en un hide ni tener suerte: entre octubre y marzo, decenas de miles de grullas duermen en unos pocos humedales conocidos y salen cada mañana a comer a las dehesas y los rastrojos, y su entrada al dormidero al atardecer —en oleadas, con ese trompeteo que se oye antes de que se vean— ocurre a la misma hora todos los días y en sitios señalizados. Lo único que hace falta es saber a cuál ir, y cuándo.

Y ahí es donde la mayoría de las guías se equivocan, porque repiten un mapa mental que los conteos no sostienen. Esta guía está construida al revés: primero los censos —el simultáneo nacional que coordina Grus Extremadura con SEO/BirdLife y ADENEX, y la serie que el Gobierno de Aragón publica temporada a temporada para Gallocanta— y después los sitios. Con dos avisos por delante. El primero, que la temporada 2025-2026 fue anómala por el brote de gripe aviar y conviene saberlo antes de comparar cifras. El segundo, que a 14 de agosto de 2026 nada de la temporada que viene estaba publicado: ni las fechas del Festival de las Grullas extremeño, ni el calendario de visitas guiadas de Gallocanta, ni si se levantará la suspensión de sus casetas de fotografía.

El mapa real, según el censo de enero de 2026

Zona Censo de enero de 2026 Dónde se concentran Qué hay para verlas Cuándo
Extremadura 69.205 aves (46,4 %) Moheda Alta, embalses de Orellana y García de Sola, La Serena, Brozas, Talaván Centro de interpretación gratuito y tres observatorios en Moheda Alta Segunda quincena de octubre a febrero; máximo entre diciembre y enero
Castilla-La Mancha 29.380 aves (19,6 %) Valle de Alcudia, Alcázar de San Juan, lagunas manchegas Sin equipamiento específico de grullas verificado Invernada; en las Tablas de Daimiel solo hay cifras de paso
Aragón · Gallocanta 28.880 aves (19,3 %) Laguna de Gallocanta (Zaragoza y Teruel) Seis observatorios de acceso libre y centro de interpretación gratuito Octubre a marzo, con el máximo en la segunda quincena de febrero
Castilla y León 8.199 aves (5,5 %) Laguna de La Nava (Palencia), Villafáfila (Zamora), dehesas del oeste Casas del parque en Fuentes de Nava y Villafáfila Sobre todo paso migratorio; invernada modesta
Navarra 6.925 aves (4,6 %) Puerta de entrada del paso pirenaico occidental Puestos de conteo en los puertos de Lindus y Organbidexka Octubre y noviembre, en oleadas de pocos días
Andalucía 6.207 aves (4,2 %) Dehesas de Los Pedroches, Fuente de Piedra, laguna Dulce de Campillos Sin equipamiento específico de grullas verificado Invernada irregular, muy dependiente del estado de las charcas

Cifras del censo simultáneo del 23 de enero de 2026, que contó 149.060 grullas en toda España. Fuente: informe anual de fenología y distribución coordinado por Grus Extremadura, con SEO/BirdLife y ADENEX.

Extremadura: casi la mitad de todas las grullas del país

Si solo vas a hacer un viaje, es aquí. Extremadura reunió 85.894 grullas en el censo de diciembre de 2025 y 69.205 en el de enero de 2026, en torno al 46 % del total nacional en ambos conteos, con Badajoz por delante de Cáceres en una proporción de dos a uno. La Junta divide la región en once sectores de observación y publica una estimación de aves para cada uno, lo que permite elegir con criterio en vez de por intuición: el Sector Zona Centro —Valdecaballeros, Orellana, Palazuelo, Valdehornillos, Zorita, con los embalses de Orellana y García de Sola— maneja entre treinta y cuarenta mil aves y es, con diferencia, el más denso; La Serena ronda las cinco a siete mil, Navalmoral entre cinco y seis mil seiscientas, y Brozas o Cáceres se mueven en el entorno de las tres mil.

El equipamiento de referencia es el Parque Periurbano de Moheda Alta, en Navalvillar de Pela: ciento cincuenta hectáreas propiedad del ayuntamiento, declaradas parque periurbano en 2001, con tres observatorios construidos expresamente para ver grullas y un centro de interpretación en el kilómetro 4,8 de la carretera EX-116, con entrada gratuita, sala dedicada a la especie y visitas guiadas. Aquí toca una advertencia práctica: los horarios que publican los distintos portales oficiales no coinciden entre sí —difieren en la hora de cierre y hasta en los días de descanso—, así que esta guía no reproduce ninguno. El teléfono es el 636 36 20 47 y conviene usarlo antes de conducir hasta allí.

Dos apuntes más para no perder el tiempo. En el sector de La Serena, los puntos que la Junta señala son Puerto Mejoral —donde hay un observatorio y un aula de naturaleza— y el castillo de Almorchón. Y el Parque Ornitológico de Arrocampo, en Saucedilla, tiene cinco observatorios y dos rutas señalizadas, con un detalle que sorprende a quien llega sin avisar: hay que pedir la llave de los observatorios en la oficina de información del pueblo, que atiende en el 673 44 00 08. Eso sí, conviene saber que el sector oficial de esa comarca no cita Arrocampo entre sus puntos de grullas: es un humedal excelente para aves acuáticas donde además hay registros de paso de grulla, no un dormidero principal.

Gallocanta: el pico está en febrero, no en enero

La laguna de Gallocanta, entre Zaragoza y Teruel, es Reserva Natural Dirigida desde 2006, humedal Ramsar desde 1994 y el sitio con la mejor serie de datos públicos de España: el Gobierno de Aragón censa las grullas de octubre a marzo —semanalmente durante los pasos migratorios y cada quince días en el centro del invierno— y publica los resultados temporada a temporada. Esa serie permite afirmar algo que casi ninguna guía dice: en once de las quince temporadas publicadas, el máximo anual cae en la segunda quincena de febrero, durante el paso de regreso hacia el norte, no en pleno invierno. El invierno central suele ser, de hecho, el valle.

Los números lo dicen mejor que cualquier explicación. En la temporada 2024-2025 la laguna pasó de 34.112 grullas el 21 de noviembre a 6.798 el 30 de enero, y volvió a subir hasta 40.514 el 20 de febrero. En la 2025-2026, de 19.222 en noviembre bajó a 2.828 el 10 de febrero y remontó a 28.227 el día 27. Quien planifique la escapada para el puente de enero puede encontrarse una laguna casi vacía y pensar que le ha fallado la suerte, cuando en realidad ha llegado en el momento equivocado del calendario.

Ver el espectáculo es gratis y no requiere reserva. La reserva tiene seis observatorios de acceso libre —El Cañizar y La Reguera en forma de torre, Los Aguanares, la Ermita, Los Ojos y el de Gallocanta, este último adaptado para personas con discapacidad— y tres miradores, entre ellos el del propio centro de interpretación, en la carretera entre Tornos y Bello, que también es gratuito. Se accede por un itinerario perimetral de algo más de treinta kilómetros que, por su longitud, el gestor recomienda recorrer en coche o en bicicleta. Y aquí está la norma que más se incumple: todas las pistas que entran hacia el interior de la reserva están señalizadas con prohibición de paso, tanto para vehículos como para personas, salvo los accesos a los observatorios. El propio plan de uso público señala los puntos donde la gente se salta esa norma campo a través, y no es una formalidad: es lo que mantiene tranquilo el dormidero que se ha ido a ver.

Dos avisos operativos. El primero, que las casetas de fotografía quedaron suspendidas en la temporada 2025-2026 por la mortalidad de la gripe aviar, y a mediados de agosto de 2026 no constaba publicado ni su levantamiento ni su prórroga: quien planee fotografiar desde hide debe llamar antes al 978 64 11 45. El segundo, sobre el estado de la laguna: se seca en los años malos, y cuando eso ocurre la invernada se hunde —en la sequía de 2017-2018 llegó a haber solo 258 grullas contadas en enero—, pero el paso migratorio de febrero aguantó ese mismo año casi setenta mil aves. Sequía y ausencia de grullas no son sinónimos exactos.

Octubre en el Pirineo: verlas llegar

Hay una tercera forma de ver grullas que no aparece en las guías de humedales, y es asistir a su entrada en la península. En el paso de otoño de 2025 se contabilizaron 89.921 grullas migrando de día por los Pirineos, y el reparto no deja lugar a dudas sobre por dónde pasan: alrededor del 61 % entró por Navarra, un 20 % por Aragón, un 13 % por el País Vasco y apenas un 6 % por Cataluña. Los puestos de conteo están en los puertos de Lindus, Organbidexka y Lizarrieta, y en el fuerte de Socoa, en Ciboure. La escala de lo que puede verse en un solo día es notable: en Lindus se contaron más de diez mil aves el 19 de octubre de 2025 y unas ocho mil quinientas tres días antes.

La contrapartida es que el paso se concentra en oleadas de pocos días, imposibles de fijar en el calendario con antelación: en 2025 hubo dos, a finales de octubre y a finales de noviembre, y buena parte de la migración fue nocturna. Quien quiera intentarlo tiene que estar dispuesto a mirar el parte y salir con poco aviso; y a aceptar que puede tocarle una jornada en blanco.

Lo que pasó el invierno pasado, y por qué importa

Cualquiera que compare cifras de esta temporada con las de hace tres años se va a llevar un susto, así que conviene explicarlo. El brote de gripe aviar H5N1 golpeó a la especie en toda Europa durante el otoño de 2025: se recogieron unas 17.560 grullas muertas en Alemania y alrededor de doce mil en el embalse francés de Der. En España el primer caso se notificó el 20 de octubre de 2025 y el último el 9 de enero de 2026, con 1.112 aves recogidas en Aragón —el 92 % de ellas en Gallocanta—, aunque el informe de censo estima que la mortalidad real en el conjunto del país pudo acercarse a las diez mil aves, porque el seguimiento exhaustivo solo se hizo allí. El resultado quedó escrito en los conteos: el censo de diciembre de 2025 registró 47.717 grullas menos que el equivalente del año anterior.

Conviene ponerlo en contexto, sin alarmismo y sin restarle importancia. La población europea occidental venía creciendo con fuerza —se estima en más de medio millón de ejemplares— y cada vez más grullas se quedan a invernar en Francia en lugar de cruzar los Pirineos, una tendencia de fondo que apunta a menos aves en España a largo plazo, con o sin epidemias. Lo que ocurrió el invierno pasado fue un golpe puntual y severo sobre una tendencia que ya venía moviéndose. Para quien va a verlas, la consecuencia práctica es sencilla: si encuentras un ave muerta o visiblemente enferma, no la toques ni recojas plumas o anillas, y avisa —en Gallocanta, al 978 64 11 50; en general, al 112—.

Cómo mirar sin estropear el dormidero

La grulla está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, y eso no es una etiqueta decorativa: activa la prohibición del artículo 57.1.b de la Ley 42/2007 de molestar a los animales y de deteriorar sus «lugares de reproducción, invernada o reposo». Un dormidero es exactamente eso. La diferencia con otras observaciones de fauna es notable —el ciervo de la berrea, por ejemplo, es especie cinegética y su régimen es otro—, y conviene tenerla presente cuando uno siente la tentación de acercarse un poco más para la foto.

Las recomendaciones oficiales de la Junta de Extremadura son cortas y muy concretas. Mantenerse siempre a una distancia que evite que las aves levanten el vuelo, que es el mejor indicador de que se ha pasado uno: si vuelan, estabas demasiado cerca. En las rutas en coche, no bajarse del vehículo cuando se localiza un bando, porque el coche funciona como un hide móvil y la silueta humana no. Y en los dormideros, situarse a la mayor distancia posible en lugar de aproximarse. Ninguna fuente oficial española publica una distancia en metros, así que quien la cite se la está inventando. Sobre el material, la propia Junta zanja el debate: bastan prismáticos de ocho o diez aumentos, los mismos que usan los técnicos del censo oficial.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es el mejor momento para ver grullas en España?
Depende de dónde vayas, y aquí está el error más repetido. En Extremadura, que concentra casi la mitad de las invernantes, la Junta sitúa la llegada principal en la segunda quincena de octubre y las concentraciones máximas entre diciembre y enero. En Gallocanta, en cambio, el pico no es la invernada sino el paso de regreso: en once de las quince temporadas cuyos censos publica el Gobierno de Aragón, el máximo cae en la segunda quincena de febrero. La temporada 2025-2026 lo ilustra bien: la laguna bajó a 2.828 grullas el 10 de febrero y subió a 28.227 el día 27. Quien vaya a Gallocanta en pleno enero buscando el espectáculo puede encontrarse el valle en lugar del pico.
¿Cuántas grullas invernan en España?
La cifra hay que fecharla siempre, porque acaba de cambiar mucho. El censo simultáneo de diciembre de 2025 contó 186.366 grullas en toda España y el de enero de 2026, 149.060, un 20 % menos. Son 47.717 aves menos que en el censo equivalente del año anterior, y el propio informe atribuye la caída al brote de gripe aviar H5N1. Conviene no confundir esas cifras con las estimaciones de población que circulan sin fecha —SEO/BirdLife habla de más de 255.000 ejemplares y la Junta de Extremadura de unas 139.000 en su región—, que corresponden a años anteriores a la epizootia. Los censos son conteos simultáneos de un día concreto; las estimaciones, otra cosa.
¿Se pueden ver grullas en Doñana?
Prácticamente no, y conviene decirlo porque es un destino que se recomienda a menudo por inercia. En el seguimiento de la temporada 2025-2026, Doñana aparece con un único registro de treinta aves. Andalucía en conjunto reunió 6.207 grullas en el censo de enero de 2026, el 4,2 % del total nacional, y sus enclaves con registros repetidos no están en el Guadalquivir sino en las dehesas de Los Pedroches, en Córdoba, y en las lagunas de Fuente de Piedra y Campillos, en Málaga. Si el viaje es específicamente para ver grullas, Extremadura, la Mancha y Gallocanta son otra liga.
¿Es legal acercarse a un dormidero de grullas?
Aquí la ley es más protectora que con otras especies, y merece la pena conocerlo. La grulla común figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial del Real Decreto 139/2011, aunque no en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Esa inclusión activa el artículo 57.1.b de la Ley 42/2007, que prohíbe «cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, así como la destrucción o deterioro de sus nidos, vivares y lugares de reproducción, invernada o reposo». Un dormidero de grullas es, literalmente, un lugar de invernada y reposo. La Junta de Extremadura lo traduce en tres recomendaciones prácticas: mantener una distancia que evite que las aves levanten el vuelo, no bajarse del coche cuando se localiza un bando y, en los dormideros, situarse lo más lejos posible. Ninguna fuente oficial publica una distancia en metros.
¿Qué prismáticos hacen falta para ver grullas?
Menos de los que la gente supone. La propia Junta de Extremadura zanja que unos prismáticos de 8 o 10 aumentos bastan, y tiene lógica: las grullas se observan en bandos grandes, en campo abierto y a distancias que no exigen telescopio para disfrutarlas. Lo que sí importa es la luz, porque el espectáculo ocurre al amanecer y al atardecer, cuando entran o salen del dormidero: ahí manda la pupila de salida del instrumento, no los aumentos. Lo explicamos con detalle en la comparativa de prismáticos para observación de fauna. Los técnicos que hacen el censo oficial de Gallocanta trabajan precisamente con prismáticos de 10x42 y telescopios de 20-60 aumentos.
¿Qué ha pasado con las grullas por la gripe aviar?
La temporada 2025-2026 fue la peor de la serie reciente. El primer caso español se notificó el 20 de octubre de 2025 y el último el 9 de enero de 2026. En Aragón se recogieron 1.112 aves muertas, de las que 1.015 —el 92 %— estaban en Gallocanta, aunque el informe de censo estima que la mortalidad real en toda España pudo rondar las diez mil aves, porque el seguimiento exhaustivo solo se hizo allí. El contexto europeo fue mucho peor: unas 17.560 grullas recogidas en Alemania y alrededor de doce mil en el embalse francés de Der. La consecuencia visible en España fue un censo de diciembre con 47.717 grullas menos que el año anterior. Si encuentras un ave muerta o enferma, la instrucción oficial es no manipularla ni recoger plumas o anillas, y avisar: en Gallocanta, al 978 64 11 50; con carácter general, al 112.
Verificación E-E-A-T

Fuentes oficiales consultadas.

  1. Académica

    (2026) · Fenología y distribución de la grulla común (Grus grus) en España 2025/26 · Grus Extremadura, con SEO/BirdLife y ADENEX · coord. José Antonio Román Álvarez

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  2. Institucional

    Censos de grullas de la Reserva Natural Dirigida de la Laguna de Gallocanta · Gobierno de Aragón

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  3. Institucional

    (2019) · Plan de Uso Público de la Reserva Natural Dirigida de la Laguna de Gallocanta · Gobierno de Aragón

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  4. Institucional

    Dónde ver las grullas: sectores de observación de Extremadura · Junta de Extremadura

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  5. Institucional

    Parque Periurbano de Moheda Alta y su centro de interpretación · Junta de Extremadura

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  6. Institucional

    Parque Ornitológico de Arrocampo · Ayuntamiento de Saucedilla · Turismo de Extremadura

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  7. Institucional

    (2011) · Real Decreto 139/2011, Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial · BOE-A-2011-3582 · texto consolidado

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  8. Institucional

    (2007) · Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (artículo 57) · BOE-A-2007-21490 · texto consolidado

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  9. Académica

    Ficha de la grulla común: población invernante y tendencia europea · SEO/BirdLife

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