El parque nacional más reciente de España (declarado en 2021 por Ley 9/2021), 16.º de la red estatal y broche de un siglo largo de protección que arrancó con Covadonga en 1918. 22.980 hectáreas en la Serranía de Ronda (Málaga) que protegen la mayor masa mundial de pinsapares (Abies pinsapo) — abeto endémico relicto del Terciario que sobrevivió aquí gracias a la combinación de altitud, orientación norte y precipitaciones — y uno de los modelados kársticos mediterráneos más espectaculares, con simas que descienden hasta los 1.101 metros bajo tierra (Sima GESM, la más profunda de Andalucía). El detalle relevante es la dualidad litológica: las «sierras blancas» calizas contrastan con las «sierras pardas» de peridotitas, rocas del manto terrestre que el hierro oxidado vuelve rojizas y que forman uno de los mayores afloramientos de manto del planeta.
El pinsapo es la joya botánica: especie relicta de los bosques de coníferas del Terciario que sobrevivió en la Serranía de Ronda gracias a la combinación de altitud, orientación norte y precipitaciones. En el parque nacional está el 72,5 % de los pinsapares que sobreviven, según el MITECO; el resto se reparte entre Sierra Bermeja y la Sierra de Grazalema. La cumbre principal es el Pico Torrecilla (1.919 m), la cota más alta de la Andalucía occidental, accesible por sendero balizado SL-A 140 desde el Cortijo de los Quejigales.
El parque es Reserva de la Biosfera UNESCO desde 1995 ("Sierra de las Nieves y su Entorno", 93.930 ha). Existe una dualidad litológica característica: contraste entre las «sierras blancas» calizas y las «sierras pardas» de peridotitas, una porción del manto litosférico que aflora en uno de los mayores macizos de este tipo del planeta. La fauna más representativa incluye la cabra montés, la salamandra Salamandra salamandra longirostris, presente solo en las sierras de Cádiz y Málaga, y el sapillo pintojo ibérico entre los anfibios.
Rutas que merece la pena conocer — La ascensión al Pico Torrecilla por el SL-A 140 desde el Cortijo de los Quejigales es la travesía clásica del parque: 15 kilómetros ida y vuelta con cerca de 900 metros de desnivel hasta los 1.919 metros del techo de la Andalucía occidental, recorrido que cruza pinsapares maduros, calizas erosionadas y, en cumbre, panorámica abierta entre el Mediterráneo y la Serranía de Ronda. Para una visión menos exigente del pinsapar, el Sendero de los Quejigales en circular corta es la mejor introducción al ecosistema: pocas horas a media altura entre pinsapos centenarios, con cartelería interpretativa de la Junta de Andalucía. La Sima GESM y el modelado kárstico que recorre el subsuelo del parque están reservados a la espeleología técnica con autorización; el visitante puede ver el modelado kárstico de superficie (dolinas, lapiaces y tajos) en las rutas de las cumbres. Las mejores épocas son la primavera (abril y mayo) y la segunda mitad de octubre y noviembre. En verano aprieta el calor y, del 1 de junio al 15 de octubre (prorrogable), la pista de Los Quejigales está cerrada al tráfico por riesgo de incendio. En invierno la nieve y el hielo cubren las cotas altas.