Fauna de montaña · nivel básico

Garrapatas.

Garrapatas en el senderismo: prevención, extracción y riesgo de enfermedad de Lyme

La garrapata es un pequeño arácnido parásito que se engancha a la piel del senderista en herbazales y matorrales, y cuya picadura puede transmitir la enfermedad de Lyme, sobre todo si permanece adherida más de un día, y otras infecciones como la fiebre exantemática mediterránea o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Qué son y dónde te encuentran

Las garrapatas son ácaros parásitos que suelen esperar en la punta de hierbas, helechos y matorrales, con las patas extendidas, hasta engancharse al primer animal o persona que roza la vegetación. No saltan ni vuelan: simplemente se aferran al pasar. Por eso el senderista las recoge sobre todo al caminar por sendas estrechas invadidas por la maleza, al sentarse sobre la hierba o al cruzar pastizales y zonas ganaderas.

Buscan piel fina y cálida, de modo que tienden a fijarse detrás de las orejas, en el cuero cabelludo, las axilas, el ombligo, la ingle, la cintura y los pliegues de las piernas. Su picadura es indolora y suele pasar desapercibida, lo que hace imprescindible la revisión visual al volver a casa.

La enfermedad de Lyme y otros riesgos

La enfermedad de Lyme, o borreliosis, es la infección transmitida por garrapatas más conocida en España. La causa la bacteria Borrelia burgdorferi en sentido amplio, que la garrapata inocula al alimentarse de sangre. La señal más característica es el eritema migratorio: una mancha roja que aparece entre 3 y 30 días después de la picadura, en el mismo sitio, y se va extendiendo poco a poco. A veces se aclara por el centro y toma forma de diana, pero a menudo es una mancha roja uniforme, así que no hay que esperar a ver la diana para consultar. Pueden sumarse fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares y articulares.

No es la única enfermedad en juego. El plan nacional presta especial atención a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que transmiten sobre todo las garrapatas del género Hyalomma, muy abundantes en el centro y el suroeste peninsular y activas de mayo a octubre. Hasta abril de 2024 se habían confirmado 14 casos en España, 13 de ellos por picaduras en Ávila, Badajoz, Salamanca y León, y el virus se ha detectado en garrapatas de Extremadura, Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía. La garrapata del perro transmite además la fiebre exantemática mediterránea, la llamada fiebre botonosa, presente en todo el país durante todo el año. Cuanto antes se retire el parásito, menor es la probabilidad de contagio.

Cuándo y dónde hay más riesgo en España

La actividad de las garrapatas se dispara en primavera y verano, cuando las temperaturas suaves y la humedad favorecen su ciclo, aunque en inviernos templados pueden seguir activas casi todo el año. La garrapata que transmite la enfermedad de Lyme, Ixodes ricinus, puede estar activa todo el año, y las del género Hyalomma lo están sobre todo de mayo a octubre, así que la precaución no debe relajarse en otoño.

Geográficamente, las comunidades del norte húmedo concentran muchos casos de enfermedad de Lyme: Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y zonas de montaña de Castilla y León reúnen el bosque atlántico, los pastos y la fauna que las garrapatas necesitan. Las rutas que atraviesan dehesas, robledales, hayedos, brezales y prados ganaderos son las de mayor exposición, frente a los senderos pedregosos y de alta montaña donde escasea la vegetación baja.

Prevención durante la ruta

La protección empieza por la ropa. Las autoridades sanitarias recomiendan manga larga, pantalón largo metido por dentro de los calcetines y calzado cerrado, preferiblemente de colores claros para detectar antes a estos ácaros oscuros. La comparativa de pantalones de trekking repasa qué modelos llevan bajos ajustables y perneras reforzadas, justo el diseño que dificulta que una garrapata suba desde el tobillo. Caminar por el centro de las sendas, evitando rozar la vegetación, y no sentarse directamente sobre la hierba reduce mucho el contacto.

Conviene aplicar repelentes autorizados con sustancias de eficacia probada como DEET, icaridina, IR3535 o citriodiol sobre la piel expuesta y la ropa. Al terminar la jornada, la medida más eficaz es la inspección minuciosa de todo el cuerpo, incluidos el cuero cabelludo y los pliegues, así como revisar a los acompañantes y a los perros, que también las transportan a casa.

Si ya te ha picado una

Toda la prevención de este apartado reduce el riesgo, pero no lo elimina del todo. Si encuentras una garrapata ya adherida, la guía sobre qué hacer ante una picadura de garrapata en la montaña detalla el protocolo completo, paso a paso: cómo retirarla con pinzas sin dejar la cabeza dentro, qué fecha y lugar anotar, y las señales de alarma —fiebre, eritema migratorio— que justifican acudir al médico en los días siguientes.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta.

¿Cómo evito las garrapatas haciendo senderismo?

Lleva manga larga, pantalón largo metido en los calcetines y calzado cerrado, mejor de colores claros para verlas antes. Camina por el centro del sendero sin rozar la maleza y no te sientes en la hierba. Usa repelente autorizado con DEET, icaridina, IR3535 o citriodiol. Al terminar, revísate todo el cuerpo y también a tus acompañantes y al perro.

¿Cómo se quita una garrapata correctamente?

Sujétala con unas pinzas finas lo más cerca posible de la piel, por la cabeza, y tira hacia afuera con un movimiento lento y firme, sin retorcerla ni aplastarla, evitando que quede la cabeza incrustada. Después limpia la zona con agua y jabón y lávate las manos. No uses aceite, alcohol ni calor. Si tienes dudas, acude a un centro sanitario.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Lyme?

El signo más típico es el eritema migratorio: una mancha roja que aparece entre 3 y 30 días después de la picadura y crece poco a poco; a veces toma forma de diana, pero a menudo es uniforme. Pueden acompañarla fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares y articulares. Sin tratamiento, con el tiempo pueden surgir complicaciones reumáticas, neurológicas o cardiacas. Ante cualquiera de estos síntomas tras una picadura, consulta al médico.

¿En qué época hay más riesgo de garrapatas?

El riesgo es mayor en primavera y verano, cuando el calor y la humedad disparan la actividad de las garrapatas, aunque en zonas e inviernos templados pueden permanecer activas casi todo el año. Conviene extremar la precaución de primavera a otoño y en la mitad norte peninsular, donde la enfermedad de Lyme tiene mayor incidencia.

¿Cuánto tarda una garrapata en contagiar?

La transmisión de la enfermedad de Lyme no es inmediata: por lo general se considera que la garrapata debe permanecer adherida en torno a 24-36 horas para inocular la bacteria. Por eso revisarte cada día y retirarla cuanto antes reduce mucho el riesgo. Esto no sustituye la valoración médica: ante síntomas posteriores, acude siempre a un profesional sanitario.

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