Qué es una albufera
Una albufera es una laguna litoral, es decir, una masa de agua poco profunda situada junto a la costa y separada del mar abierto por un cordón de arena conocido como restinga o barra litoral. Su nombre procede del árabe al-buhayra, que significa precisamente «el pequeño mar». A diferencia de un lago interior, la albufera mantiene contacto con el mar a través de canales estrechos —en Valencia se llaman golas—, de modo que su salinidad varía según cuánto aporten el mar y los ríos: la de Valencia es hoy casi dulce, mientras que el Mar Menor es más salado que el Mediterráneo. Suelen ser someras: la de Valencia tiene entre medio metro y un metro de fondo, según el IGME, aunque hay lagunas litorales de hasta 11 metros. Eso las convierte en humedales muy ricos en vida pero también muy vulnerables.
Cómo se forma
La formación de una albufera empieza con un antiguo golfo o bahía poco profunda. Las corrientes marinas que recorren la costa, sumadas al viento y a los sedimentos que arrastran los ríos, van construyendo un cordón de arena paralelo a la línea de costa. Esa barra crece desde sus extremos hasta cerrar casi por completo la entrada del golfo, que queda transformado en laguna. En el caso de la Albufera de Valencia, el proceso comenzó en el Holoceno, hace entre 6.000 y 4.500 años, y el cierre natural de la restinga no llegó hasta hace menos de 1.100 años, según el IGME, a partir de los aportes de los ríos Turia y Júcar distribuidos por la deriva litoral. El Instituto Geológico y Minero la describe como un complejo costero de tipo isla-barrera y laguna, uno de los mayores de la costa española.
Albuferas de España
La más célebre es la Albufera de Valencia, núcleo de un parque natural de 21.120 hectáreas declarado el 8 de julio de 1986. El propio lago ocupa hoy unas 2.000 hectáreas, frente a las 30.000 que describen los primeros testimonios históricos, está rodeado de arrozales y queda aislado del Mediterráneo por la restinga de la Dehesa del Saler, un bosque sobre dunas. En Baleares destaca s'Albufera de Mallorca, el mayor humedal del archipiélago, declarado parque natural en 1988 e incluido en la lista Ramsar en 1989, con 2.036 hectáreas entre los términos de Muro y sa Pobla, según el Govern balear (el humedal Ramsar de 1989 abarcaba 1.700). Existen otras, como s'Albufera des Grau en Menorca, y en Murcia el Mar Menor, una laguna litoral mucho mayor que la valenciana.
Importancia para el visitante
Las albuferas son humedales de enorme valor ecológico, refugio de aves acuáticas y zonas de paso en las rutas migratorias, por lo que casi todas están protegidas como Zona de Especial Protección para las Aves y como humedal Ramsar. Para quien camina, ofrecen itinerarios llanos y accesibles entre arrozales, dunas y observatorios de aves, ideales para el otoño y el invierno, cuando se concentran las grandes bandadas. Conviene llevar prismáticos, protección solar y, en zonas húmedas con vegetación densa, repelente de insectos. El terreno encharcado y la presencia de garrapatas aconsejan ropa que cubra los tobillos; ante cualquier picadura sospechosa o fiebre posterior, consulta siempre con un profesional sanitario.