Decisiones · cuaderno

Por qué publicamos cifras de 2024 cuando estamos en 2026.

La decisión editorial entre citar el último dato verificable o estimar uno más reciente sin fuente

Las tres guías de seguridad que publicamos esta semana (Picos, Ordesa, Sierra Nevada) citan rescates del año 2024. Pero estamos en mayo de 2026. Una pregunta razonable: ¿por qué no usamos cifras de 2025? La respuesta no es pereza editorial. Es una decisión sobre la diferencia entre dato verificable y dato más reciente.

El ciclo real de publicación de estadísticas de rescate

En España no existe una estadística oficial que reúna todos los rescates de montaña. Cada servicio publica su propio balance, cuando lo publica y con el desglose que decide. La Guardia Civil dio en marzo de 2026 el total de sus GREIM en 2025 —1.210 rescates, el récord de su historia, la mitad en el Pirineo—, pero sin causas ni municipios; el GREIM de la Guardia Civil en Aragón difundió el de 2024 a finales de enero de 2025, con causas y porcentajes; el de Granada dio a Europa Press un avance de personas rescatadas el 26 de diciembre; los bomberos del GERA de Madrid, su propio recuento anual. Bombers de la Generalitat, el SEPA de Asturias o el GES de Canarias llevan cuentas aparte.

La única foto de conjunto es un recuento independiente: La GIStería reunió para 2024 los 1.293 rescates que encontró en 195 medios de comunicación, con su causa, su lugar y el perfil del rescatado. Su autor lo advierte sin rodeos: no son datos oficiales ni están todos. Pero es lo único que permite decir "29 rescates en Cabrales en 2024" y comparar Cabrales con Benasque.

Estamos en mayo de 2026 y ese recuento no tiene todavía edición de 2025. Los balances de cada servicio sí van saliendo, pero cada uno con su método y su territorio, y no se pueden sumar entre sí ni comparar con el recuento de prensa. Para una guía que necesita la cifra de un municipio, la única alternativa hoy es 2024, no 2025.

La tentación de la estimación

El camino fácil sería decir: "Si en 2024 fueron 29 rescates y la tendencia es +10 % anual, en 2025 deberían ser unos 32". Quedaría más "actual". Sería una mentira con apariencia de dato. Si en 2025 fueron 25 (por una temporada con peor meteo y menos visitantes), nuestra estimación contradice la realidad. Si fueron 40 (por aumento atípico), también.

El problema con las estimaciones disfrazadas es que, una vez publicadas, viajan por redes sociales y citas posteriores como si fueran datos. Tres meses después alguien escribe "según guíarutas, 32 rescates en Cabrales en 2025" y nuestra estimación se convierte en cifra de referencia. Cuando llegue la cifra real, la corrección no la lee nadie. La mentira ya ha hecho su recorrido.

La decisión editorial

Las reglas que aplicamos en cualquier cifra de las guías de seguridad:

Una. Solo publicamos cifras con fuente citable, y decimos qué clase de fuente es: un balance oficial de un grupo de rescate no es lo mismo que un recuento de prensa. Cada cifra tiene un enlace al documento del que sale. Si no hay informe, no hay cifra: hay descripción cualitativa.

Dos. El año del dato se cita siempre explícitamente. "Rescates 2024" no "rescates recientes". El lector decide qué hacer con un dato del año pasado.

Tres. Cuando haya un recuento de 2025 comparable con el de 2024, actualizaremos las cifras y modificaremos la fecha de modificación de cada guía. El control de versiones del repositorio permite reconstruir qué cifras estaban publicadas en qué momento, lo cual es importante si alguna vez se cita nuestro contenido en estudios académicos.

Cuatro. Cuando una cifra se actualiza, nunca se "limpia" la cifra anterior. Se sustituye con clara fecha de modificación y, si el cambio es significativo (más de 10 % de variación), se anota en una sección "Histórico" al final de la guía.

Lo que NO hacen otras guías

Mira cualquier artículo SEO genérico sobre "seguridad en Picos de Europa" o equivalente. Encontrarás dos patrones recurrentes:

Patrón A: cifras vagas tipo "más de un centenar de rescates al año". Sin fuente, sin año, sin desglose. Es información que parece útil pero no se puede verificar ni actualizar.

Patrón B: cifras inventadas. He visto sitios que citan "85 % de los rescates son por desorientación" sin fuente alguna. Las cifras reales son accesibles: en el recuento de prensa de 2024, las caídas son el 52 % de los rescates y la desorientación, casi el 9 %; en el balance del GREIM de Aragón, los problemas físicos son el 17 %. Citar el 85 % suena más dramático y nadie se molesta en comprobar.

El primer patrón es perezoso. El segundo es deshonesto. Ambos producen contenido indistinguible del de cualquier otra web. Si nosotros queremos diferenciarnos por precisión, la única forma es asumir el coste editorial de la verificación: lleva más tiempo, las cifras parecen "viejas", pero son citables.

Lo incómodo

Hay un coste SEO menor en esta decisión. Google tiende a premiar contenido fresco, y cifras del año actual se posicionan mejor que cifras de hace dos años para queries tipo "rescates Picos de Europa". Lo asumimos. Cuando salga el dato 2025, actualizamos. Mientras, la cifra de 2024 con su fuente es defendible.

Si un día Google empieza a penalizarnos por usar "datos viejos pero verificables" frente a "datos recientes pero inventados", entenderemos que el problema es del algoritmo, no nuestro. Esa pelea preferimos perderla que ganarla.

Cristian Corrales
· Tras publicar guías de seguridad H27+H28