Origen histórico
Las vías pecuarias son la red histórica de caminos que permitía a los pastores trashumantes españoles desplazar sus rebaños entre los pastos de verano (cordilleras del norte) y los de invierno (dehesas extremeñas y andaluzas). La trashumancia fue regulada desde el siglo XIII por la Mesta (Honrado Concejo de la Mesta), creada por Alfonso X en 1273, que mantuvo abierta la red durante más de cinco siglos y medio, hasta su abolición en 1836. La Ley 3/1995 de Vías Pecuarias sustituyó a la anterior ley de 1974 y a su reglamento de 1978.
Las cuatro categorías
- Cañada — hasta 75 metros de anchura, el máximo que fija la ley. Las grandes cañadas reales de la Mesta unen los pastos de verano del norte con las dehesas de Extremadura y Andalucía, y el Ministerio para la Transición Ecológica recoge once en su Red Nacional de Vías Pecuarias: la de la Plata o Zamorana, la Leonesa Occidental, la Leonesa Oriental, la Burgalesa, la Segoviana, la Galiana, la Soriana Occidental, la Soriana Oriental, la Conquense, la de los Serranos y la de Cuenca a Cartagena. La Conquense, por ejemplo, suma 906 kilómetros con sus ramales.
- Cordel — hasta 37,5 metros de anchura. Como las veredas y las coladas, enlaza con las cañadas y reparte el tránsito del ganado por cada comarca.
- Vereda — hasta 20 metros de anchura.
- Colada — la ley no le fija anchura: la determina el acto de clasificación de cada vía, y suele ser la más estrecha. Ni la ley ni el Ministerio publican cuántos kilómetros corresponden a cada categoría; lo que sí consta es que la red completa supera los 125.000 kilómetros.
Vías pecuarias y senderismo: derechos y deberes
La Ley 3/1995 da prioridad al tránsito ganadero y considera usos complementarios, en su artículo 17, el paseo, el senderismo, la cabalgada y los desplazamientos en vehículos no motorizados, siempre que respeten esa prioridad. Esto significa:
- Derecho de paso sin pedir permiso al propietario colindante. La comunidad autónoma solo puede restringirlo temporalmente para proteger ecosistemas sensibles, especies protegidas o masas forestales con alto riesgo de incendio.
- No se pueden cerrar con alambradas ni con portones que impidan el paso. Si encuentras una alambrada cruzando una cañada, puedes denunciar al SEPRONA.
- Tampoco se puede edificar sobre ellas. Las construcciones ilegales pueden ser ordenadas a demoler.
- El senderista no tiene derecho a abrir nuevas trochas ni a desviarse del trazado clasificado. La anchura oficial es la jurídica, no un margen para "ensanchar el camino".
Ese uso prioritario del ganado significa que, sobre todo en primavera y otoño, es habitual cruzarse con un rebaño trashumante y su mastín de guarda en plena vía pecuaria: la guía sobre qué hacer ante mastines y vacas en la montaña explica cómo mantener la distancia correcta sin invadir el trazado del ganado.
Gran red europea con base española
La red española de vías pecuarias es, en palabras de la propia Ley 3/1995, un legado histórico «único en Europa». Muchos senderos señalizados aprovechan tramos de cañadas y cordeles, y Andalucía y Castilla-La Mancha tienen catastros digitales de sus vías pecuarias consultables en línea.
El reto de la conservación
Aunque la ley protege las vías pecuarias, la Fundación para la Ecología y Protección del Medio Ambiente estimó que se habían perdido unos 40.000 kilómetros, casi un tercio de la red, por el crecimiento urbano, las infraestructuras y los embalses. Asociaciones como Trashumancia y Naturaleza han defendido durante décadas el uso de las cañadas moviendo rebaños por ellas. Para el senderista curioso, el catastro autonómico de su CCAA permite descubrir kilómetros de rutas históricas que no están señalizadas como GR pero existen jurídicamente desde hace siglos.