Geología de montaña · nivel básico

Ibón.

Ibón: el lago glaciar de alta montaña del Pirineo aragonés

Un ibón es un lago de montaña de origen glaciar del Pirineo aragonés, asentado en una cubeta de sobreexcavación tallada por el hielo y alimentado por el deshielo de nieve y neveros.

Qué es un ibón

Ibón es el nombre con el que en el Pirineo aragonés se conoce a los lagos de alta montaña de origen glaciar. Es un localismo: lo que en Aragón se llama ibón, en el Pirineo catalán se denomina estany (estanh en aranés) y en la vertiente francesa, lac. Aunque cambie la palabra, todos designan lo mismo, pequeñas masas de agua dulce y fría heredadas de los antiguos glaciares.

Sus aguas, que proceden del deshielo de nieve y neveros, suelen ser muy transparentes porque buena parte de los ibones se asientan sobre rocas ígneas con suelos poco desarrollados que apenas aportan sedimentos. Esa pureza, sumada a su encaje entre cumbres, los ha convertido en uno de los paisajes más reconocibles y visitados del Pirineo.

Cómo se forma: la huella del hielo

La mayoría de los ibones son formaciones geológicamente recientes. Sus cubetas se excavaron durante la última glaciación, cuyo máximo glaciar sitúa el Gobierno de Aragón hace unos 50.000-45.000 años, pero el agua solo las ocupó al retirarse el hielo: la mayor parte de los ibones de circo, entre 2.000 y 2.600 metros, aparecieron hace unos 15.000 años o incluso tras el Tardiglaciar, hace unos 10.000. La enorme presión del hielo sobre el terreno, sobre todo donde la pendiente se suavizaba, fracturaba y desgastaba la roca y excavaba depresiones cerradas conocidas como cubetas de sobreexcavación glaciar.

Al retirarse el hielo en el deshielo posterior, esas cubetas quedaron al descubierto y se inundaron con el agua del deshielo de glaciares y neveros, dando lugar a los ibones actuales. Muchos ocupan el fondo de un circo glaciar, el anfiteatro rocoso donde nacía la lengua de hielo, y en ocasiones varios se escalonan a lo largo de un mismo valle.

Cuántos ibones hay y dónde

Turismo de Aragón sostiene que la comunidad cuenta con el mayor número de ibones de la Península: hasta 245 mayores de 0,2 hectáreas de superficie.

Se distribuyen por toda la alta montaña pirenaica oscense, desde el valle de Ansó hasta el macizo de Aneto. La mayoría se sitúan por encima de los 2.000 metros de altitud y aproximadamente un tercio supera los 2.500 metros. Algunos de los más conocidos son el ibón de Estanés, los de Anayet, el de Sabocos, el de Ip y el de Marboré, a los pies del Monte Perdido.

El ibón y el cambio climático

Los ibones no son paisajes inmóviles. El retroceso acelerado de los últimos glaciares pirenaicos, prácticamente extintos en su variante de hielo activo, está dejando al descubierto nuevas cubetas que se llenan de agua: en las últimas décadas han aparecido ibones jóvenes al pie de los frentes glaciares en regresión, auténticos termómetros del calentamiento en alta montaña.

Para el senderista, esto convierte a los ibones en un testimonio visible del cambio climático y en un entorno frágil. Conviene recordar que muchos se encuentran dentro de espacios protegidos, donde el baño puede estar restringido y la fauna y la flora son sensibles. Respetar la señalización, no dejar rastro y acudir bien equipado son la norma en estos parajes de montaña.

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta.

¿Qué es exactamente un ibón?

Un ibón es un lago de alta montaña de origen glaciar del Pirineo aragonés. El término es un localismo: lo que en Aragón se llama ibón, en Cataluña se conoce como estany. Son masas de agua dulce y fría alimentadas por el deshielo, situadas en su mayoría por encima de los 2.000 metros de altitud.

¿Cómo se forma un ibón?

Se forma por acción del hielo. Durante la última glaciación, cuando los glaciares pirenaicos alcanzaron su máxima extensión hace unos 50.000-45.000 años, la presión del hielo excavó depresiones en la roca llamadas cubetas de sobreexcavación glaciar. Al retirarse el hielo, esas cubetas quedaron al descubierto y se inundaron con el agua del deshielo de glaciares y neveros, originando los ibones que vemos hoy.

¿Cuáles son los ibones más famosos del Pirineo?

Entre los ibones más conocidos del Pirineo aragonés están el de Estanés, en el valle de Ansó; los de Anayet, con el pico del mismo nombre al fondo; el de Sabocos; el de Ip, y el de Marboré, situado a los pies del Monte Perdido. Muchos se encuentran dentro de espacios naturales protegidos.

¿Qué diferencia hay entre ibón, estany y laguna?

Designan lagos de montaña de origen glaciar, pero el nombre cambia según la zona. Ibón es el término propio del Pirineo aragonés; estany, su equivalente en el Pirineo catalán (estanh en aranés); y lac, en la vertiente francesa. Fuera del Pirineo, en otras montañas españolas, estos lagos suelen llamarse simplemente lagunas o lagos glaciares.

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