Si el criterio es no arriesgar temperatura ni comodidad y el presupuesto lo permite, la Therm-a-Rest NeoAir XLite NXT es la que menos peso añade a la mochila por cada grado de aislamiento que aporta. Quien busque la sensación de dormir sobre un colchón real, con más volumen de aire bajo el cuerpo, encuentra en la Sea to Summit Ether Light XR Insulated la opción más cómoda del grupo. Para una primera esterilla o para no sufrir si se maltrata en el Camino de Santiago o en una travesía de varios días, la Forclaz MT100 autohinchable de Decathlon resuelve la necesidad a una quinta parte del precio de las demás. Si lo que se quiere es no tener nunca un pinchazo, la Therm-a-Rest Z Lite Sol de espuma sólida no lleva cámara de aire que reventar. Y si el plan incluye nieve, un vivac invernal o noches en un refugio de montaña sin calefacción, la Nemo Tensor All-Season tiene el valor R más alto de los cinco modelos analizados.
La esterilla es, junto con el saco de dormir, la pieza que decide si una noche en montaña se pasa bien o mal: no es solo comodidad sobre el terreno irregular, es la barrera que impide que el cuerpo pierda calor por contacto directo con el suelo, un mecanismo de pérdida de calor —la conducción— mucho más rápido que el que produce el aire frío alrededor. Un saco de dormir de invierno tumbado directamente sobre roca o nieve sin esterilla adecuada debajo pierde su capacidad de abrigo en minutos, por buena que sea la pluma o la fibra que lleve dentro. Esta comparativa se centra en lo que cambia entre los cinco tipos de solución que existen hoy: espuma, autohinchable e hinchable, y en el número que de verdad las diferencia, el valor R.
Valor R: qué mide y por qué la norma ASTM F3340-18 importa
El valor R mide la resistencia térmica de la esterilla, es decir, cuánto se opone al paso del frío del suelo hacia el cuerpo: cuanto más alto, más aísla. Durante años cada fabricante lo calculaba con su propio método de laboratorio, lo que hacía casi imposible comparar un R 3 de una marca con el R 3 de otra. Desde 2018 existe una norma común, la ASTM F3340-18, que estandariza el ensayo y permite que los números signifiquen lo mismo entre marcas que la aplican. En esta comparativa, dos fichas citan expresamente la norma: la Forclaz MT100 declara un valor R de 2,7 bajo ASTM F3340-18, y la Sea to Summit Ether Light XR Insulated declara 4,1 probado bajo el mismo ensayo. Las otras tres —NeoAir XLite NXT (4,5), Z Lite Sol (2,0) y Tensor All-Season (5,4)— publican su cifra sin citar el número exacto de la norma en la propia ficha del producto, aunque los tres fabricantes forman parte del grupo de marcas que ya usan metodologías alineadas con ella.
La escala práctica que se deriva de los cinco valores de esta comparativa es la siguiente: por debajo de R 3, como la Z Lite Sol o la Forclaz MT100, la esterilla rinde bien en primavera, verano y otoño suave, con temperaturas nocturnas que no bajan de un dígito. Entre R 3 y R 4, como la Ether Light XR, se cubre ya el grueso del año en montaña española, incluidas noches frías de otoño e invierno moderado. A partir de R 4,5, como la NeoAir XLite NXT y sobre todo la Tensor All-Season con su 5,4, la esterilla está pensada para nieve, vivac invernal o refugios de montaña sin calefacción, donde el suelo puede estar varios grados bajo cero durante toda la noche.
Espuma, autohinchable e hinchable: tres tecnologías, tres compromisos
La Z Lite Sol representa la espuma de celda cerrada: un bloque sólido de polietileno reticulado que aísla por el propio material, sin cámara de aire ni válvula. No hay nada que pinchar ni que reparar, sirve de asiento en las paradas y no pierde prestaciones con los años, pero su valor R es bajo porque el grosor de espuma que cabe en un rollo manejable es limitado, y ocupa un volumen fijo que casi siempre va atado por fuera de la mochila.
La Forclaz MT100 es autohinchable: dentro de la funda textil lleva una espuma de celda abierta que, al abrir la válvula, recupera su forma y aspira aire por sí sola hasta llenarse en gran parte, y solo hace falta completar con un par de soplidos hasta la presión final. Es el término medio entre la espuma y la hinchable pura: más aislamiento y comodidad que la Z Lite Sol, más peso y volumen plegado que una hinchable, y una tolerancia a golpes mayor porque un pinchazo no vacía la cámara de golpe, sino que deja escapar el aire despacio a través de la espuma interior.
La NeoAir XLite NXT, la Ether Light XR Insulated y la Tensor All-Season son hinchables: cámaras de aire compartimentadas en baffles, sin espuma dentro, que se inflan por completo a pulmón o con la bomba-funda que incluyen. Es la tecnología que permite el mejor peso y el volumen plegado más pequeño por cada punto de valor R, porque el aire aísla mejor que cualquier espuma a igualdad de grosor, pero también la más delicada frente a piedras, ramas o cremalleras de la tienda, y la que exige llevar siempre el kit de parches de reparación.
Grosor, peso y volumen plegado: el equilibrio real
El grosor final hinchada varía mucho entre los cinco modelos: los 2 cm de la Z Lite Sol y los 2,5 cm de la Forclaz MT100 frente a los 7,6 cm de la NeoAir XLite NXT, los 9 cm de la Tensor All-Season y los 10 cm de la Ether Light XR Insulated. Más grosor no solo aísla mejor al alejar el cuerpo del suelo, también amortigua más las piedras y raíces bajo la tienda, algo que se agradece en los suelos pedregosos habituales del Pirineo o de Sierra Nevada. El precio de ese grosor es el peso: 370 g en la NeoAir frente a 820 g en la Forclaz MT100, con la Ether Light XR (470 g) y la Tensor All-Season (420 g, según la ficha del distribuidor español) en un término intermedio pese a ser más gruesas que la propia NeoAir.
El volumen plegado sigue una lógica parecida: la NeoAir XLite NXT se comprime hasta 23 × 10 cm, un cilindro que cabe en el fondo de casi cualquier mochila de trekking, mientras que la Z Lite Sol mantiene siempre sus 51 × 13 × 14 cm fijos, porque la espuma no se puede comprimir más allá de su plegado en acordeón. Para quien reparte el peso entre varios días de autonomía, esa diferencia de volumen pesa tanto como los gramos a la hora de decidir qué mochila hace falta llevar.
Ruido y resistencia a pinchazos: lo que dice el denier
El ruido de una esterilla hinchable viene del roce entre las capas internas de nylon cuando el durmiente se mueve, y las tres marcas de esta comparativa lo abordan de forma distinta. La NeoAir XLite NXT declara una reducción de ruido del 83 % frente al modelo anterior sin NXT gracias a la estructura Triangular Core Matrix, que fija mejor las capas internas entre sí. La Tensor All-Season persigue lo mismo con su construcción Spaceframe, que sustituye los baffles paralelos habituales por columnas de aire independientes y reduce el roce lateral. La Ether Light XR Insulated no declara una cifra de reducción de ruido en su ficha, aunque las celdas de aire Air Sprung Cells de mayor tamaño rozan menos entre sí que los tubos estrechos de generaciones anteriores de la propia marca.
La resistencia a pinchazos se mide en denier (D), el grosor del hilo con el que se teje la cara exterior: cuanto más alto, más aguanta el roce con piedras y ramas. La NeoAir XLite NXT usa un ripstop de 30D en ambas caras, y la Tensor All-Season sube a 40D en la cara inferior —la que toca el suelo— y baja a 20D en la superior, donde el roce es menor. La ficha de la Ether Light XR Insulated no publica el denier exacto de su tejido, solo que es "100 % nylon" con recubrimiento de poliuretano termoplástico. La Z Lite Sol, al ser un bloque de espuma sin funda textil, no tiene una cifra de denier que aplicar: su resistencia depende del propio grosor de la espuma, que no se pincha aunque se raje. La Forclaz MT100 tampoco declara denier, pero su combinación de espuma interior más funda textil hace que un corte deje escapar el aire despacio en vez de vaciar la cámara de golpe, la misma lógica de tolerancia al daño que la espuma sólida, aplicada a una autohinchable.
Dónde se nota en España
En itinerarios de varios días como el paso por Góriz, donde muchas noches se resuelven en un refugio guardado sin calefacción en las habitaciones comunes, un valor R de 4 o más deja de ser un capricho: el suelo de un refugio de piedra en altitud está tan frío como el terreno de fuera, y una esterilla de verano se nota en la espalda a partir de la segunda hora de sueño. Lo mismo ocurre en itinerarios de Picos de Europa que obligan a planificar la noche con margen: si el horario se tuerce y toca resolver un vivac no previsto sobre roca o hierba húmeda, la diferencia entre una esterilla de R 2 y una de R 4,5 puede ser la diferencia entre pasar frío y entrar en las primeras fases de una hipotermia mientras se espera a que amanezca.
En recorridos como los estanys de Colomers, en Aigüestortes, donde varias rutas de varios días entran en la zona de vivac permitido en parque nacional con horario nocturno acotado, la elección de esterilla se cruza directamente con la normativa: al montar y desmontar cada noche dentro de esa franja horaria, conviene una esterilla rápida de inflar y compacta, como la NeoAir XLite NXT o la Forclaz MT100, frente a un modelo que tarde varios minutos en insuflarse a pulmón. Consultar antes la guía de seguridad de Aigüestortes y Sant Maurici conviene siempre que el plan incluya dormir dentro del parque, porque las condiciones cambian con la estación y con la zona exacta del itinerario. Antes de decidir dónde se extiende la esterilla en cualquier otro parque o comunidad, la guía de acampada libre y vivac en España reúne la normativa completa por territorio.