La etapa que devuelve el mar al Camino del Norte y lo saca del País Vasco: 35 km —la jornada más larga del tramo oriental— que arrancan en el Puente Colgante de Portugalete, reencuentran el Cantábrico en la playa de La Arena, pasan a Cantabria poco después de El Hoyo-Cobarón, antes de Ontón, y giran al interior por Otañes antes de caer sobre Castro Urdiales y su estampa de iglesia gótica y castillo-faro sobre el puerto. Larga y sin dificultad técnica: aquí lo que examina es la distancia.
La salida de Portugalete combina bidegorri —vía ciclista-peatonal— y pistas hasta la autovía A-8; después la traza sube casi 100 m por Urioste, Nocedal y Gallarta (la FEAACS habla de «continuo ascenso») antes de bajar con fuerza hasta devolver al peregrino al mar en la playa de La Arena y el pueblecito de Pobeña (km 12,9). Es el reencuentro con el Cantábrico tras las jornadas interiores de Bizkaia, y la senda costera posterior, sobre los acantilados de la antigua zona minera, lo celebra con vistas continuas.
Pasado El Hoyo-Cobarón (km 15,8, todavía Bizkaia), en la senda de acantilados, el Camino deja el País Vasco y entra en Cantabria: la FEAACS sitúa el salto entre Peñacercada y Punta del Cobarón. En Ontón (km 18,9), ya cántabro, llega la decisión de la que avisan todas las guías: la traza oficial —la que sigue este track— gira al interior por Otañes, mientras que un atajo pegado a la N-634 recorta camino hacia Mioño a costa de caminar junto a la carretera. Gronze lo desaconseja expresamente por seguridad, y esta guía también: los arcenes de la N-634 no son lugar para peregrinos.
La vuelta por Otañes (km 25,9) es más larga pero compensa: valle tranquilo, la cota máxima de la jornada (252 m), Santullán (km 28,4), Sámano (km 30,5) y una bajada progresiva hacia la costa castreña. La entrada en Castro Urdiales remata la etapa con uno de los conjuntos monumentales del Cantábrico: la iglesia de Santa María de la Asunción —el monumento gótico más importante de Cantabria, según Turismo de Cantabria—, el castillo-faro y el puerto pesquero a sus pies.
Castro Urdiales es final de etapa con todos los servicios y buena oferta peregrina, y conviene aprovecharlo: la siguiente jornada hasta Laredo es igual de larga y con bastante más desnivel. Quien venga justo de fuerzas puede partir esta etapa en Pobeña, donde hay albergue de peregrinos (22 plazas, donativo, según la FEAACS) y un final corto de 13 km.
La distancia oficial es de 34,98 km según FEAACS · CNIG — serie CSANT (Rutas del Camino de Santiago).