La cumbre emblemática de Castellón y segunda de la Comunidad Valenciana: 1.813 metros (1.815,3 en el vértice geodésico del IGN) que durante siglos pasaron por el techo valenciano hasta que la cartografía moderna coronó al Calderón. La ascensión clásica parte del santuario de Sant Joan de Penyagolosa (1.274 m) y enlaza dos itinerarios señalizados del parque natural: la ruta roja del Barranc de la Pegunta, una microrreserva de flora con tejos y acebos, y la ruta verde de subida al pico, que gana la cumbre en zigzag por el pinar de pino silvestre. Son 8,3 km ida y vuelta con unos 550 m de desnivel, exigentes pero al alcance de cualquier senderista en forma.
El Parc Natural del Penyagolosa (Decreto 50/2006, 1.094 hectáreas sobre Vistabella, Xodos y Villahermosa) protege la montaña más simbólica del imaginario valenciano. Que nadie espere un pico perdido: a sus pies, el santuario de Sant Joan de Penyagolosa —de origen medieval, con iglesia del s. XVII y portada fechada en 1706— lleva siglos recibiendo romerías. La más sobrecogedora es la de Els Pelegrins de Les Useres: el último viernes de abril, trece peregrinos elegidos por turno secular caminan en silencio los ~26 km desde Les Useres y regresan al día siguiente, un rito declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2016.
Ojo al estado del santuario: el conjunto está cerrado por una rehabilitación integral (más de 4,5 millones de euros) y, a fecha de esta ficha, ni la hospedería ni el albergue operan; la reapertura no se espera antes de finales de 2026. Sí funciona el Centro de Interpretación La Casa Forestal, detrás del ermitorio (martes a domingo de 9:30 a 14:00, teléfono 964 76 08 38). Otra novedad relevante: desde la Resolución de junio de 2025, las pistas de la base del pico están cerradas con barreras al tráfico — se aparca en Sant Joan y se camina, sin atajos motorizados a la Banyadera o el Corralico.
El itinerario en sí es un curso de botánica mediterránea de montaña. El Barranc de la Pegunta es microrreserva de flora desde 1998: tejos centenarios, acebos, arces y pino silvestre flanquean la senda junto a la Font Nova y la Font de la Pegunta, las dos fuentes del camino (agua no tratada). En El Corralico, una pradera-collado a unos 1.500 m, arranca la senda final: 1,5 km en zigzag con +312 m que el parque pide descender por el mismo trazado para no erosionar la ladera. Arriba, el vértice geodésico, un antiguo observatorio forestal y una panorámica que abarca del Mediterráneo a Gúdar; a un paso, la pared sur de 200 metros se descuelga vertical — mejor contemplarla que asomarse.