El Río Mundo nace saliendo de la roca caliza en la boca de la Cueva de los Chorros, en el corazón del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima (Riópar, Albacete). Un sendero corto de pasarelas de madera y escaleras sube hasta el salto de agua —de más de 80 metros cuando lleva caudal— y los miradores asomados sobre las pozas de Las Calderetas.
El llamado "reventón" —cuando la cueva se vacía de golpe y el agua brota con fuerza desde la pared— es un fenómeno excepcional que ocurre una o dos veces al año y dura aproximadamente un día. Lo habitual es ver el manantial con un caudal que depende de las lluvias: generoso en primavera (de marzo a mayo) y tras los grandes temporales, y reducido casi a un goteo en verano. El conjunto de saltos encadenados supera los 80 metros de caída.
El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, declarado en 2005, protege 19.192 hectáreas de relieve cárstico —calares (altiplanos calizos), simas, cuevas y dolinas— repartidas por los municipios de Yeste, Riópar, Molinicos, Villaverde de Guadalimar, Vianos y Cotillas. La Cueva de los Chorros, de donde mana el río, encierra más de cincuenta kilómetros de galerías exploradas y no es visitable libremente: el acceso requiere autorización del Parque.
No es un paseo llano: desde el aparcamiento el sendero gana altura por escaleras de roca y pasarelas de madera con barandilla, salvando el desnivel del cañón hasta los balcones que asoman sobre el salto. Es corto pero pide fondo para las escaleras, y el firme resbala con la humedad. El baño está prohibido en las pozas de Las Calderetas, que se ven desde los miradores pero no son zona de remojo.