Foto: Daniel Capilla · CC BY-SA 4.0
Administración y normativa · nivel intermedio

Homologación FEDME.

Sello oficial de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada

Procedimiento administrativo y técnico mediante el cual la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada y sus federaciones autonómicas certifican que un sendero GR, PR o SL cumple los criterios de trazado, señalización y mantenimiento del Manual de Señalización de Senderos vigente. Más de 50.000 km de senderos homologados en vigor en España.

Origen y autoridad

La homologación FEDME es el procedimiento administrativo-técnico mediante el cual la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, a través de su Comité de Senderos y de las federaciones autonómicas territoriales (FEEC en Cataluña, FMM en Madrid, FAM en Andalucía, FGM en Galicia, entre otras), certifica que un itinerario cumple los criterios del Manual de Señalización de Senderos (MSS), en su edición vigente, consultable en fedme.es.

El Comité Nacional de Senderos de Gran Recorrido se creó en la Asamblea de la entonces Federación Española de Montañismo de diciembre de 1972, y el 2 de marzo de 1975 se pintó la primera marca de GR de España —el GR-7, hoy sendero europeo E-4— en la ermita de Sant Blai, en Tivissa (Tarragona). Todo ello se apoyó en la cartografía pionera de Editorial Alpina y en el trabajo de los primeros senderistas organizados españoles de los años cincuenta y sesenta.

Procedimiento de homologación

El procedimiento consta de cuatro fases públicas según el reglamento FEDME:

  1. Proyecto técnico redactado por técnico deportivo de senderismo titulado, con cartografía 1:25.000, descripción de tramos, MIDE de cada etapa y permisos firmados de propietarios privados afectados.
  2. Trabajo de campo con marcaje físico: pintura sobre piedra y árbol, balizas de plástico o cerámica, postes direccionales en cruces y miradores.
  3. Inspección federativa por técnico inspector que recorre íntegramente el sendero verificando que se respeta el criterio de continuidad —desde cada marca ha de verse la siguiente— y que existen señales de confirmación 25 m antes y 25 m después de cada cruce, además de marcas de confirmación periódicas.
  4. Acta de homologación publicada en el registro federativo con código identificador (p. ej. GR-11.18, PR-PNPE 21).

Nomenclatura estandarizada

La nomenclatura es exclusiva y reservada para senderos homologados:

  • GR (Gran Recorrido) · > 50 km · marcas blanca-roja paralelas. Ejemplos: GR-11 Senda Pirenaica, GR-7 (E-4 europeo).
  • PR (Pequeño Recorrido) · 10-50 km · marcas blanca-amarilla. Ejemplos: PR-PNPE 21 Vega de Urriellu, PR-AV 17 Refugio Elola.
  • SL (Sendero Local) · < 10 km · marcas blanca-verde. Habituales en parques municipales y comarcales.

El uso de estos códigos sin homologación es una infracción reconocida por la mayoría de leyes autonómicas de senderos (Cataluña Decreto 56/2003, Galicia Decreto 122/2014, Aragón Decreto 159/2012, entre otros).

Obligaciones del promotor

La homologación obliga al promotor (ayuntamiento, comarca, parque natural, club federado) a un mantenimiento periódico documentado:

  • Repintado de marcas cada 3-5 años.
  • Reposición de balizas y postes deteriorados.
  • Conservación del firme y desbroce vegetal.
  • Revisión post-incendio o post-temporal.

Si el sendero se deteriora y no se subsana, la federación autonómica competente puede deshomologar el itinerario, retirándolo del registro oficial. Esta capacidad mantiene la red en buen estado y disuade los proyectos abandonados tras la inauguración.

Por qué importa al senderista

La homologación es relevante para el senderista por tres motivos:

  • Señalización fiable: con marca FEDME se sabe que el itinerario está balizado por norma con visibilidad mínima estándar.
  • Topoguía disponible: descripción técnica oficial accesible en publicación impresa o web federativa.
  • Equipos de rescate: en caso de accidente, el sendero está cartografiado y los servicios de emergencia (112, GREIM) lo conocen como traza reconocida.

Cifras y datos

  • Más de 50.000 km de senderos homologados en vigor en España, además de otros 5.000 km deshomologados, según datos publicados en fedme.es.
  • Cataluña (FEEC) y Aragón (FAM) son las federaciones con mayor red homologada.
  • España cuenta con una de las redes de senderos GR más extensas de Europa, y la FEDME forma parte de la European Ramblers Association (ERA), que agrupa a las federaciones de senderismo del continente.
Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta.

¿En qué se diferencia un sendero homologado de uno simplemente señalizado?

La diferencia no está en que tenga marcas, sino en quién y cómo las ha puesto. Las siglas GR, PR y SL, junto con las marcas blanca-roja, blanca-amarilla y blanca-verde, son marcas registradas en la Oficina Española de Patentes y Marcas a favor de la FEDME y solo pueden lucirlas los itinerarios que han pasado una inspección federativa y cuyo promotor (ayuntamiento, comarca, parque o club) se compromete por escrito a conservarlos.

Un camino pintado por libre, en cambio, puede llevar flechas o colores propios, pero no garantiza ni el trazado revisado ni el mantenimiento periódico. Por eso un sendero GR homologado ofrece una fiabilidad que una baliza casera no puede prometer.

¿Quién homologa realmente los senderos en España, la FEDME o las federaciones autonómicas?

El trabajo final de homologación lo realizan las federaciones autonómicas —la FEEC en Cataluña, la FMM en Madrid, la FAM andaluza en Andalucía y la FAM aragonesa en Aragón (mismas siglas, dos federaciones distintas), la FGM en Galicia, entre otras—, cada una dentro de su territorio. La FEDME ejerce de coordinadora estatal: mantiene el Manual de Señalización común, asigna la numeración de los GR de ámbito nacional y defiende las marcas registradas frente a usos indebidos.

Gracias a ese reparto, los más de 50.000 km de la red comparten una señalética idéntica de norte a sur, de modo que las marcas significan lo mismo en el Pirineo que en Sierra Nevada.

¿Cómo distingo un GR de un PR o un SL solo mirando las marcas?

Por el color y la longitud. El GR (Gran Recorrido) supera los 50 km, requiere más de una jornada y se marca en blanco y rojo; el PR (Pequeño Recorrido) mide entre 10 y 50 km, suele hacerse en un día y usa blanco y amarillo; y el SL (Sendero Local) no pasa de 10 km y va en blanco y verde.

La marca de continuidad son dos rectángulos paralelos: el de arriba siempre blanco y el de abajo del color que corresponda. Una aspa con esos mismos colores significa, en cambio, dirección equivocada.

¿Un sendero homologado garantiza que no me voy a perder?

Reduce mucho el riesgo, pero no lo elimina. El balizado sigue un criterio de continuidad —desde una marca debería verse la siguiente— y obliga a colocar señales de confirmación 25 m antes y 25 m después de cada cruce. Aun así, la pintura se borra con los años, la nieve cubre las balizas y un temporal o un incendio pueden arrastrar postes enteros.

Por eso conviene salir siempre con mapa, brújula o GPS y haber valorado la exigencia de la ruta con el MIDE antes de calzarse las botas. Ante cualquier extravío o accidente, la referencia es el 112; estas indicaciones no sustituyen el criterio de un profesional de la montaña.

¿Puedo llamar GR o PR a una ruta que yo mismo señalice?

No. Los distintivos GR, PR y SL son marcas registradas gestionadas por las federaciones de montaña, y emplearlos sin homologación se considera una infracción recogida en buena parte de las leyes y decretos autonómicos de senderos (Cataluña, Galicia, Aragón, entre otros).

Una ruta propia puede señalizarse perfectamente, pero con otros colores o pictogramas; lo que no puede es apropiarse de esas siglas ni de las marcas blanca-roja, blanca-amarilla o blanca-verde. De hecho, si un itinerario homologado se abandona y deja de mantenerse, la propia federación puede deshomologarlo y retirarle el derecho a usarlas.

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