Qué es y cuándo se celebra
El Año Santo Jacobeo, conocido en gallego como Xacobeo y también como Año Santo Compostelano, es un año jubilar concedido por la Iglesia a la sede de Santiago de Compostela. Se celebra siempre que el 25 de julio, festividad del martirio del apóstol Santiago el Mayor, coincide en domingo. Como esa fecha cae en domingo de forma irregular dentro del calendario, los años santos no se reparten de manera uniforme, sino que siguen un ciclo fijo de seis, cinco, seis y once años. El resultado son catorce años santos por siglo. El último Año Santo fue el de 2021, prorrogado de forma extraordinaria a 2022 por la pandemia, y el siguiente será el de 2027.
Origen histórico de la concesión
La tradición vincula el privilegio jubilar de Compostela al papa Calixto II, que hacia 1122 habría reconocido a la sede gallega la gracia del año santo. Buena parte de los historiadores sitúa la consolidación documentada del jubileo en el siglo XV, en torno a los años 1428 a 1434, durante el episcopado del arzobispo Lope de Mendoza. Con el tiempo, Compostela quedó equiparada como destino jubilar a Roma y Jerusalén, las grandes metas de la peregrinación cristiana medieval. Esta antigüedad explica que el Camino de Santiago se convirtiera en una de las rutas espirituales más transitadas de Europa y que cada Año Santo siga atrayendo a cientos de miles de peregrinos a la tumba del apóstol.
La Puerta Santa y su apertura
El símbolo más visible del Año Santo es la Puerta Santa, también llamada Puerta del Perdón, situada en la fachada oriental de la catedral, en la Plaza de la Quintana. Permanece tapiada durante los años ordinarios y solo se abre con motivo del jubileo. La ceremonia tiene lugar la tarde del 31 de diciembre del año previo: para el Xacobeo 2027, la apertura está prevista el 31 de diciembre de 2026. En el rito, el arzobispo de Santiago golpea tres veces con un martillo de plata el muro que cierra la puerta, que cae para dar paso al interior del templo. La puerta se vuelve a tapiar al concluir el año santo, hasta el siguiente jubileo.
La indulgencia plenaria y los requisitos
El sentido religioso del Año Santo es facilitar a los fieles la indulgencia plenaria, es decir, la remisión de la pena temporal debida por los pecados ya perdonados. Para ganarla, la Iglesia pide visitar la catedral de Santiago durante el año jubilar, rezar alguna oración como el Padrenuestro o el Credo y orar por las intenciones del Papa. Además, hay que recibir los sacramentos de la penitencia, la confesión, y la comunión, que pueden cumplirse en los quince días anteriores o posteriores a la visita. Aunque la tradición invita a entrar por la Puerta Santa, atravesarla no es condición imprescindible para obtener la gracia jubilar.
Qué significa para el peregrino y el senderista
Para quien planifica el Camino, el Año Santo marca una diferencia notable. Los jubileos disparan la afluencia: aumentan los peregrinos en todas las rutas, los albergues se llenan antes y conviene reservar etapas con más antelación, sobre todo en los tramos finales hacia Santiago en verano. La Xunta de Galicia y la propia catedral suelen reforzar la programación cultural y los servicios al peregrino. Más allá de la dimensión religiosa, muchos caminantes eligen un Año Santo por su ambiente especial y por la apertura de la Puerta Santa. Recuerda que para optar a la Compostela debes acreditar la peregrinación con la credencial sellada, completando los kilómetros mínimos exigidos a pie, a caballo o en bicicleta. Hemos reunido toda la planificación del próximo jubileo —fechas clave, afluencia esperada y rutas menos masificadas— en la guía del Xacobeo 2027.