El techo de La Rioja: 2.271 metros de cuarcitas y pizarras cámbricas en plena Sierra de la Demanda, con la Virgen de Valvanera —patrona de la comunidad— custodiando un vértice geodésico que mira a los Pirineos, el Moncayo y el valle del Ebro. La vía sensata sale del aparcamiento de la estación de esquí de Valdezcaray (1.545 m): una circular de 9,4 km con unos 950 m de desnivel acumulado que corona el San Lorenzo y regresa por el cordal de Cabeza Parda (2.106 m) y La Cuña (2.008 m), tres cumbres en una mañana larga. Sin pasos técnicos en verano; otra historia con nieve.
Conviene aclarar qué es esta montaña y qué no es. No hay PR balizado a la cumbre —la senda es evidente pero sin marcas homologadas— y el GR-93, que sí pasa por Ezcaray, va de valle en valle hacia San Millán de la Cogolla sin acercarse al pico. Geológicamente, la Demanda es un macizo paleozoico del Sistema Ibérico: materiales cámbricos epimetamórficos (pizarras, areniscas, carbonatos) plegados por la orogenia varisca y levantados en bloque por la alpina, según la hoja MAGNA del IGME. El San Lorenzo es, tras el Moncayo, la segunda cumbre de todo el Sistema Ibérico — y la nieve que encapucha su cresta dio nombre antiguo al monte: la Cuculla.
La ruta tiene una variante corta ideal para iniciarse: siguiendo la pista que continúa desde la estación (transitable con precaución desde finales de primavera) hasta el collado de las Tres Cruces (~1.940-1.960 m), quedan solo 4,5 km ida y vuelta con +311 m pasando por el alto de Bogolrrucia (2.138 m), el balcón sobre el barranco del Calamantío. En la cumbre esperan el vértice del IGN, un altar con la Virgen de Valvanera —misa cada 10 de agosto, San Lorenzo, patrón de Ezcaray—, un buzón montañero y un pequeño abrigo de piedra.
El respeto invernal no es retórica en esta montaña: el 9 de marzo de 2024 un alud en el paraje de La Hoya (cara norte) arrastró 200 metros a dos montañeros y dejó a uno herido grave, evacuado en helicóptero entre la ventisca; y en diciembre de 2025 la Guardia Civil rescató en el cordal a un senderista sin crampones, sin piolet y sin experiencia que pretendía la cima — los agentes hablaron sin rodeos de muerte evitada. De noviembre a mayo el manto nival puede persistir: crampones y piolet obligatorios y, con duda, mejor primavera avanzada. No hay ni una fuente en todo el recorrido.