Peña Cabarga es la montaña que cierra por el sur la bahía de Santander y, con sus 569 metros en el Pico Llen, ofrece una de las panorámicas más completas de toda Cantabria. La ascensión clásica a pie arranca en Santiago de Cudeyo, en el barrio de la iglesia, a unos 80 metros de altitud y apenas trece kilómetros de Santander, y dibuja un recorrido circular de alrededor de diez kilómetros con un desnivel cercano a los 500 metros que se resuelve en tres o cuatro horas. El macizo es un relieve calizo modelado por el karst, explotado por sus minas de hierro desde época romana hasta 1988, de modo que el camino atraviesa antiguas labores mineras, encinares cantábricos y praderías antes de coronar. En la cima espera el inconfundible Monumento al Indiano y a la Marina de Castilla, inaugurado en 1968, junto a dos miradores con mesa de orientación que abren la vista a la bahía, los valles pasiegos, el Parque de la Naturaleza de Cabárceno y, en días claros, los Picos de Europa. Es una salida muy popular, accesible y apta para iniciarse en la montaña en familia.
El atractivo de Peña Cabarga no se entiende sin su historia minera. La ladera suroccidental conserva grandes depósitos de óxidos de hierro que se explotaron de forma continuada desde época romana hasta 1988, primero en galería y, a finales del siglo XIX, mediante grandes cortas a cielo abierto. Para lavar el mineral se construyó en 1902 el embalse de Heras, todavía visible desde la subida. Aquel paisaje arrasado por la minería es precisamente el que hoy ocupa el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, una de las visitas más conocidas de Cantabria, que se contempla desde lo alto del macizo. El conjunto del lapiaz suroccidental, con su karst en torres y pináculos calizos, está declarado Punto de Interés Geológico desde 1983, y entre 1989 y 2005 el monte llegó a tener la figura de Parque Natural, finalmente anulada por defectos en su planeamiento.
La ruta a pie parte del barrio de la iglesia de Santiago de Cudeyo, antiguo Santiago de Heras y paso del Camino de Santiago, y va ganando altura por pistas y sendas que enlazan antiguos caminos mineros, pasando junto a labores como las de Valtriguera y La Cabrita y por las inmediaciones del Castro de Castilnegro, un poblado fortificado de la Edad del Hierro de unas seis hectáreas, con tres líneas de muralla, descubierto en 1997 hacia los 437 metros de altitud. La cumbre, el Pico Llen, está coronada por el llamado popularmente Pirulí: el Monumento al Indiano, inaugurado el 8 de julio de 1968 según proyecto del arquitecto Ángel Hernández Morales y el ingeniero José Calavera. Rinde homenaje a los marinos cántabros al servicio de la Corona de Castilla y, sobre todo, a los miles de emigrantes a América, entre ellos indianos célebres como Ramón Pelayo de la Torriente, marqués de Valdecilla.
Una particularidad de Peña Cabarga es que se puede llegar a la misma cima en coche por la carretera CA-412, que sube desde la N-635 a la altura de Heras hasta un aparcamiento situado junto al monumento. Esto convierte la cumbre en un mirador accesible para visitantes de cualquier edad o movilidad, ya que desde el aparcamiento solo restan unos metros llanos hasta los dos miradores con mesa de orientación, uno hacia el norte y otro hacia el sur. Para quien busque la experiencia completa, sin embargo, merece mucho la pena ganarse la cima caminando desde el valle; el itinerario circular suele descender por la vertiente este, a través de la Senda de los Pinaos, hacia el entorno de Sobremazas antes de cerrar sobre Santiago de Cudeyo.