Qué es un alud, en una frase
Un alud (también llamado avalancha) es el deslizamiento súbito de una masa de nieve por una ladera, normalmente provocado por sobrecarga (paso del propio senderista, cornisa que cae, sismo o calentamiento brusco). Lo importante de cara a un viaje invernal no es solo la palabra, sino el tipo (placa o puntual) y el grado de peligro que AEMET publica para tu zona ese mismo día.
Aludes mortales en España: el patrón
Cada invierno la Guardia Civil de Montaña (GREIM) publica un balance de rescates. La constante en los últimos cinco años es la misma: la mayoría de víctimas mortales españolas no se concentran en grado 4-5 (cuando casi nadie sale) sino en grado 3 "notable", cuando el cielo aparece despejado y muchos senderistas creen erróneamente que "el día es bueno". El invierno 2025-2026 lo confirmó en el Pirineo aragonés: el 29 de diciembre de 2025 un alud por fractura de placa en el entorno del pico Tablato (Panticosa) se cobró la vida de tres esquiadores de travesía, y el 18 de enero de 2026 un practicante de snowboard murió sepultado por un alud fuera de pista en el barranco de Puimestre (Cerler-Benasque). En ambos casos pesó el mismo mecanismo: nieve reciente depositada por un temporal previo que forma una placa cohesionada sobre una capa antigua mal enlazada.
De ahí la regla operativa universal que repiten guías y federaciones: a partir de grado 3, no se sale sin formación específica en nivología. No es excusa de seguros, es estadística.
Clasificación por forma de fractura
- Alud puntual (sluff): inicia en un punto de la pendiente y se expande en forma de pera o triángulo invertido hacia abajo. Tamaño moderado generalmente. Frecuente en pendientes muy inclinadas con nieve reciente sin cohesionar.
- Alud de placa (slab): se desprende una lámina cohesionada de nieve a partir de una línea de fractura horizontal o irregular. Es la forma más letal: una placa de 20-50 cm de grosor sobre 50-100 m de anchura puede arrastrar varias toneladas de nieve y atrapar al senderista o esquiador completamente.
- Alud de cornisa: caída masiva de una cornisa de nieve acumulada por viento en filo de cresta. Suele desencadenar aludes secundarios cuando golpea la pendiente debajo.
Clasificación por contenido
- Alud de nieve seca: típicamente entre noviembre y febrero, tras precipitación reciente sin temperaturas positivas. Velocidad altísima (puede superar 200 km/h en aludes grandes).
- Alud de nieve húmeda: marzo-mayo principalmente, con deshielo y temperaturas positivas durante el día. Velocidad menor (40-60 km/h) pero mucho más denso. Causa daños severos por su peso.
- Alud de polvo: variante del seco, con nube de nieve aerosolizada que avanza por delante del frente. Puede asfixiar a víctimas no enterradas por sobrepresión de la onda y la nube.
La escala europea EAWS 1-5
La European Avalanche Warning Services unificó los grados de peligro en 1993. AEMET aplica esta escala en su Boletín de Peligro de Aludes (BPA), que publica a diario para el Pirineo navarro-aragonés y el Pirineo catalán —por lo general desde primeros de diciembre hasta primeros de mayo— y con periodicidad semanal para el Parque Nacional de Guadarrama, los Picos de Europa y las sierras del Cordel y Peña Labra cuando el manto nivoso es significativo. Sierra Nevada, en cambio, no dispone de boletín oficial de AEMET: allí lo elaboran de forma altruista un grupo de especialistas junto a la dirección del Parque Nacional, que reparte una ficha de seguridad semanal. Estos son los cinco grados de la escala:
| Grado | Etiqueta | Recomendación senderista |
|---|---|---|
| 1 | Débil | Riesgo bajo. Avalancha solo con sobrecarga grande en zonas extremas. |
| 2 | Moderado | Avalancha posible sobre todo con sobrecarga grande en pendientes pronunciadas concretas. Condiciones generalmente favorables fuera de esas laderas para quien sabe leer el terreno. |
| 3 | Notable | Avalancha posible ya con sobrecarga débil en muchas pendientes pronunciadas. Sólo formados en nivología. |
| 4 | Fuerte | Avalancha probable con sobrecarga leve en muchas zonas. No salir sin necesidad imperiosa. |
| 5 | Muy fuerte | Avalanchas espontáneas masivas. Cierre carreteras por administración. Quedarse en valle. |
Factores de desencadenamiento
Los aludes desencadenados por el propio paso del senderista o esquiador son los más frecuentes en cordillera ibérica. Los factores que aumentan la probabilidad son:
- Pendiente 30-45 °: rango óptimo de desencadenamiento. Pendientes más suaves no avalanchan; pendientes más empinadas no acumulan suficiente nieve.
- Capas de nieve recientes sobre nieve antigua dura sin cohesionar bien.
- Acumulación por viento: el viento traslada nieve de la vertiente de barlovento a la de sotavento, creando placas peligrosas.
- Orientación N, NE, E: vertientes umbrías con nieve más fría y mal cohesionada.
- Temperatura ambiente próxima a 0 °C: el agua actúa como lubricante entre capas.
Equipo obligatorio en zona de aludes
Cualquier travesía invernal con peligro de aludes ≥2 requiere tríada obligatoria:
- ARVA/DVA (detector de víctimas) encendido en transmisión.
- Pala plegable de aluminio o carbono.
- Sonda telescópica de al menos 2,4 m.
Sin la tríada completa, la posibilidad de rescatar a un compañero enterrado dentro de los 15 primeros minutos (ventana crítica de supervivencia) es prácticamente nula. La formación en su uso es tan importante como tener el equipo: la mayoría de muertes en aludes en España no son por enterramiento sino por mal rescate de compañeros sin formación.