Datos clave
- Población en España: 1.490-1.567 parejas reproductoras según el censo nacional de SEO/BirdLife de 2018 , la cifra más alta de todos los censos nacionales; Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha reúnen más de la mitad.
- El único buitre migrador: cruza el Estrecho de Gibraltar entre julio y octubre rumbo al Sahel, con viajes de 3.500 a 5.500 kilómetros por sentido; se observa en la Península de marzo a octubre.
- Tamaño: el más pequeño de los cuatro buitres ibéricos — 148-171 cm de envergadura y en torno a 2 kilos, frente a los 2,3-2,65 metros del buitre leonado.
- Estado de conservación: Vulnerable en el Catálogo Español (Real Decreto 139/2011) y En Peligro a escala mundial para la UICN; el veneno ilegal sigue siendo la primera causa de mortalidad no natural.
Identificación en vuelo
El alimoche adulto destaca por su plumaje blanco sucio con las plumas de vuelo completamente negras, la cara desnuda de un amarillo intenso, alas largas y estrechas, y cola larga en forma de cuña, que lo distingue del buitre leonado. En vuelo, utiliza técnica de planeo paciente con alas ligeramente arqueadas. Frecuentemente vuela en solitario o parejas — a diferencia del buitre leonado (gregario) o quebrantahuesos (solitario adulto).
Migración transahariana
Durante marzo-octubre, la especie ocupa principalmente cuencas mediterráneas del Ebro, Pirineos, Cordillera Ibérica y sierras de Extremadura-Salamanca. Invernada subsahariana en el Sahel y sabanas del oeste africano. Migraciones de 3.500-5.500 km en cada sentido (7.000-11.000 km de ida y vuelta).
Ecología
El alimoche es carroñero especializado en restos de ungulados (cabra, oveja, ciervo), mamíferos medianos (conejo, ardilla) y ocasionalmente aves. Busca el alimento con la vista, prospectando su territorio palmo a palmo, y suele ser el primer carroñero en descubrir un cadáver grande, aunque tiene que esperar a que los buitres leonados y negros lo abran para aprovechar los restos. Para criar le basta un cortado rocoso, a veces sorprendentemente modesto, cerca de zonas abiertas con ganadería extensiva, pastizales y dehesas.
Distribución en España
- Pirineos: parte del núcleo más poblado de la especie, que se extiende por la cordillera Cantábrica, los Pirineos, el valle del Ebro y el Sistema Ibérico.
- Sistema Ibérico: cañones del Jalón, Jiloca, Cabriel.
- Cuenca del Ebro: Bardenas, Monegros, Sierras de Aragón.
- Extremadura-Salamanca: Arribes del Duero, Monfragüe.
- Cordillera Cantábrica: Picos de Europa, Sierra del Sueve.
Amenazas y conservación
Sufrió un declive relativo desde sus máximos de los años 80 y 90 por el veneno ilegal, electrocución en tendidos de media tensión y destrucción de cortados; el diclofenaco, antiinflamatorio veterinario autorizado en España en 2013, es hoy una amenaza añadida para los buitres. La protección legal y proyectos de conservación como LIFE Rupis (2015-2020), en los Arribes del Duero, han ayudado a sostener la población, que se mantiene en torno a 1.490-1.567 parejas reproductoras.
Dónde observarlo
Mejor observación de mayo a septiembre desde cortados montañosos: Foz de Lumbier (Navarra), Picos de Europa, Pirineos (Ordesa, Cadí), Arribes del Duero, Monfragüe. Búsqueda activa a primeras horas (7:00-10:00) mejora la probabilidad. Distancia mínima 100 m en cortados con nidos activos.
A esa distancia, unos prismáticos con buen aumento son los que permiten diferenciar el blanco marfil de un adulto del pardo casi uniforme de un ejemplar inmaduro, algo que a simple vista se confunde con facilidad entre otras rapaces de mayor tamaño.
Reproducción y nidificación
Especie de pareja estable, que vuelve cada primavera a su territorio de cría. Anida en cortados rocosos, en grietas, repisas o pequeñas cuevas, y suele reutilizar el mismo nido temporada tras temporada. La puesta, de uno o dos huevos y rara vez tres, llega tras su regreso en marzo o abril; los incuban macho y hembra durante 42 días, y el plumaje de los pollos tarda entre 70 y 90 días en completarse. Los adultos jóvenes (hasta los 4-5 años) tienen plumaje pardo uniforme — solo con la madurez sexual adquieren el blanco contrastado característico. SEO/BirdLife coordina un censo nacional del alimoche aproximadamente cada diez años (2000, 2008 y 2018): el último confirma estabilización de la población tras décadas de declive.
Importancia ecológica
Los buitres son servicio ecosistémico fundamental: eliminación natural de cadáveres de fauna silvestre y ganadería que de otro modo requeriría retirada artificial (coste estimado en decenas de millones de euros al año si no existieran buitres). El alimoche complementa al buitre leonado eligiendo cadáveres más pequeños y huesos que el buitre grande no consume. La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y la Directiva Aves 2009/147/CE garantizan su protección legal. Está catalogada como "Vulnerable" en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011).