Opinión · cuaderno

Por qué publicamos cifras de muertos.

Hay quien dice que hablar de rescates espanta al senderista casual. Nuestra decisión editorial es la contraria

La guía de seguridad en Picos de Europa que acabamos de publicar tiene la palabra «rescate» 47 veces y la palabra «fallecidos» tres veces más. Antes de subirla, dudé. ¿Estamos haciéndolo bien? ¿No deberíamos suavizar el tono? ¿Esta guía espanta más de lo que enseña? Tras pensarlo despacio, decidí publicarla como está. Esta entrada es la explicación de por qué.

El problema con suavizar

Una guía de seguridad en montaña que no menciona muertes ni cifras de rescates no es una guía: es un folleto. Quien escribe folletos asume que el lector necesita protección de la realidad. Quien escribe guías asume que el lector es adulto y prefiere datos a sensaciones.

La diferencia tiene consecuencias. Un senderista que ha leído «la Garganta del Cares es bonita pero requiere precaución» y un senderista que ha leído «en 2024 hubo 29 rescates en Cabrales y la caída supone el 52% de las causas» entran al sendero con dos mentalidades distintas. El primero gestiona la salida con la información meteorológica del día y su criterio. El segundo añade un nivel: el de la estadística aplicada. Sabe que las cifras no son abstractas, sabe que entran personas como él en esa cifra, sabe qué patrón se le aplica.

El folleto produce tranquilidad. La guía produce decisiones mejores. Cuando hay rescates de por medio, prefiero el segundo efecto.

Lo que el sensacionalismo hace mal

Existe el camino contrario: el sensacionalismo. Titulares de tipo «Picos de Europa, la trampa mortal del verano» con foto de helicóptero. Cifras citadas sin contexto. Casos individuales convertidos en regla. Eso, además de ser feo periodísticamente, es peor que el folleto: produce miedo paralizante en quien no debería tenerlo y desensibilización a las cifras reales en quien ya las conoce.

El problema de fondo no son las cifras: es el envoltorio. La cifra «115 fallecidos en operaciones de rescate de montaña en España en 2024» es un dato verificable del resumen estadístico nacional. Citada con su fuente, su año y su contexto (1.293 rescates totales, tasa 8,89 %, predominio masculino, edad media 40-49 años) es información útil. Citada como gancho con foto dramática es manipulación. El dato no cambia. Cambia la intención.

Nuestra elección es publicar el dato y eliminar el envoltorio. Sin foto. Sin grandes titulares. Sin victimismo. Lo que la cifra dice, lo dice. El que la lee decide qué hacer.

La pregunta del E-E-A-T

Cualquiera que tenga un sitio sobre senderismo lo ha leído: Google premia la primera E de E-E-A-T — Experience, experiencia real del autor. Premia que hayas pisado el terreno, que tengas opinión propia, que cuentes lo que no aparece en otro lado. Mucha gente lo entiende como «escribe entradas en primera persona contando que estuviste allí». Eso es un atajo que funciona regular.

Lo que sí funciona es asumir riesgo editorial. Una guía con cifras de muertos asume que algún lector la criticará. Una guía sin cifras de muertos no la critica nadie pero tampoco la cita nadie. Si el algoritmo distingue lo que tu lector recuerda dos meses después, las cifras ganan. Y para nuestro propósito, queremos eso. Queremos que el dato del 70 % de los accidentes por sobreestimación quede en la cabeza del lector cuando esté planificando su próxima salida.

Una guía sin asumir riesgos editoriales es indistinguible de las otras 200 guías sin asumir riesgos editoriales. Asumir el riesgo es lo que la hace propia.

Lo que sí no haremos

Hay tres cosas que decidí no incluir aunque suenan «de seguridad»:

Casos individuales con nombre y apellido. Los partes GREIM y las crónicas de prensa identifican muchas veces a la persona accidentada. Reproducir esos nombres en una guía editorial sería irrespetuoso. Las cifras agregadas dicen lo mismo sin convertir la tragedia en clickbait.

Comparativas entre parques tipo «el más mortal». Esa comparativa daría tráfico inmediato y es metodológicamente discutible: depende del número de visitantes, de las características del terreno, de las prácticas locales. No vale la pena la imprecisión por algo de tráfico.

Fotos de helicópteros del rescate de turno. El visual sensacionalista. El artículo se sostiene sin foto. Si en el futuro lo ilustramos, será con una foto editorial de un sendero de niebla densa o un mapa anotado con zonas de incidencia. Nunca un helicóptero del 062.

Lo que el lector dice de vuelta

Cuando empecé esta sección del cuaderno, decidí que cada entrada terminaría confesando una incertidumbre. Aquí va la mía: no sé si esta decisión editorial es buena para el tráfico inmediato. Puede ser que un porcentaje del público sienta que «aquí solo te dan miedo» y se vaya a otro sitio con tono más amable. Está en su derecho.

Lo que sí sé: el día que un senderista nos escriba diciendo que evitó una salida porque leyó nuestra guía y entendió que no estaba preparado, esta entrada habrá tenido razón. Esa carta no la vamos a recibir nunca — la gente que decide no salir, no escribe. Pero la posibilidad de que exista es lo que justifica el tono.

Y si la cifra del 70 % de los rescates por sobreestimación de capacidades hace que algún lector se compre un curso de iniciación a la montaña antes de su próxima travesía, esta guía habrá valido lo que cuesta.

Cristian Corrales
· Tras publicar la guía Picos H27