Etapa llana de 23,37 km que cruza, sin que el peregrino apenas lo note, la frontera entre los distritos de Coimbra y Aveiro. Deja atrás la ciudad universitaria siguiendo el Mondego y entra en un paisaje de pistas arenosas bajo pinos y eucaliptos, con un desnivel mínimo —153 m de subida, 125 m de bajada— hasta Mealhada, villa tranquila a orillas del río Cértima que es, sobre todo, capital gastronómica del leitão à Bairrada, el cochinillo asado que da nombre a toda una comarca de restaurantes especializados.
La salida de Coimbra, según recogen varias guías del Camino, no es la parte más atractiva de la jornada: hay que cruzar la ciudad y su periferia antes de que el trazado vuelva al campo. Una vez fuera, sin embargo, el terreno cambia por completo: pistas de arena fina, casi de playa, entre la sombra de pinos y eucaliptos, pasando por aldeas pequeñas como Trouxemil, Cioga do Monte y Santa Luzia.
La cota máxima de la etapa, apenas 147 m, se alcanza en el kilómetro 13,53, sin apenas notarse dentro de un perfil generalmente llano. Es una jornada que invita a caminar sin prisa, con el río Cértima y el paisaje de la Bairrada acompañando el tramo final.
Y ese tramo final tiene un protagonista claro: entre Mealhada y la vecina Sernadelo se suceden, según Gronze, «restaurantes monotemáticos» dedicados al leitão —cochinillo lechal asado, la especialidad culinaria más famosa de la región de la Bairrada—. A las afueras de la villa, además, empieza el perímetro del Bussaco, bosque histórico donde en 1810 se libró la batalla contra las tropas napoleónicas y que hoy alberga un palacio-hotel neomanuelino de principios del siglo XX, construido varias décadas después de aquella batalla: una desviación posible para quien tenga un día de descanso.
La distancia oficial es de 23.37 km según FEAACS · CNIG — serie CSANT (Rutas del Camino de Santiago), aunque otras fuentes la miden de manera distinta (Gronze agrupa este tramo con el siguiente en una sola etapa Coimbra-Sernadelo de 24,8 km, poco más de 1 km más allá de Mealhada).